Aumenta el seguimiento en la segunda jornada de huelga médica
La "tournée" de la ministra de Sanidad, Mónica García, el pasado lunes por varios medios de comunicación afines para desinformar sobre las reivindicaciones de los médicos y los motivos que los han llevado a convocar la huelga indefinida que estamos viviendo ha surtido el efecto contrario del que esperaba conseguir.
Si alguno de los cerca de 180.000 especialistas convocados a los paros de esta semana tenía alguna duda sobre si debía o no participar, la ministra le dio ayer motivos de sobra.
Entre sus declaraciones menos acertadas (por decirlo de un modo suave) destacó su la devaluación de las demandas de la profesión médica, a las que calificó de «inespecíficas», su alegato sobre la imposibilidad de que las guardias pasaran a ser voluntarias porque "romperían el sistema" (algo que los profesionales nunca han pedido), sus mentiras sobre que, el pasado lunes, en el primer día de huelga, se habían suspendido tratamientos urgentes como los oncológicos y su afirmación de que se negaba en rotundo a que los médicos tuvieran un estatuto propio.
La ministra- médico desató la ira de los profesionales en toda España, que denunciaron la manipulación mediática con la que García y sus palmeros habían intentado poner a la población en contra de los médicos.
Las redes sociales de los medios y programas en cuestión se llenaron de mensajes de médicos y no médicos pidiendo que rectificaran sobre las mentiras que habían vertido sobre ellos y sus reivindicaciones. Muchos señalaban que eran lectores, oyentes o espectadores de dichos espacios pero que, a raíz de lo emitido, ya no volverían a serlo más.
La ministra también aprovechó el privilegio que le aporta su cargo para intentar "vender" a la opinión pública que el nuevo Estatuto Marco, firmado con los sindicatos del Ámbito a espaldas de los médicos, recoge "mejores laborales para todos los profesionales" del sector de la salud.
Asimismo, volvió a echar balones fuera intentando dirigir la ira de los médicos contra las comunidades autónomas. "Hay algunas reivindicaciones, como pueden ser las retribuciones, que no dependen del Ministerio, dependen de la gestión directa de las autonomías", argumentó. A esta afirmación ha respondido esta mañana la secretaria general de sindicato madrileño Amyts, Ángela Hernández: "la ministra lleva diciendo que ganamos como un ministro, que somos clasistas, que hacemos peticiones abstractas. No sé cuál va a ser la siguiente ocurrencia. Lo que llevamos viviendo es un peloteo de responsabilidades entre las administraciones autonómicas y la administración central".
Nada salió como esperaba y su campaña difamatoria solo ha conseguido animar a más profesionales a secundar los paros. En autonomías como Andalucía, Baleares, País Vasco o la Comunidad Valenciana la segunda jornada de huelga ha sido secundada por un mayor número de profesionales que la primera.
El Servicio Andaluz de Salud cifró el seguimiento de hoy en el 26%, mientras que el Sindicato Médico Andaluz (SMA) lo ha situado por encima del 60%.
Los convocantes de la huelga de médicos y facultativos por un estatuto marco propio en el País Vasco han afirmado que las jornadas de ayer y hoy han sido "un éxito", con un respaldo del 80% en algunos hospitales y "menor seguimiento" en centros de salud.
Además, se han mostrado convencidos de que Mónica García está "nerviosa" porque sabe que el colectivo médico "tiene poder" y sus exigencias "no son privilegios". "No vamos a dejar esto, no vamos a parar. Esto es una confrontación que no tiene salida porque no quieren negociar nuestras condiciones", apuntó el portavoz del movimiento Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), Samuel García, que también calificó de "inaudita" la campaña "de descrédito" que facultativos y médicos están "sufriendo estos días" en los que, en los medios de comunicación, "se están contando mentiras sobre nuestras demandas". «Reclamamos jornadas normales y un reconocimiento a nuestra responsabilidad», añadió.
En la Comunidad Valenciana, el sindicato médico CESM ha cifrado en el 90% el seguimiento en el segundo día de huelga de los facultativos que no están en servicios mínimos tanto en centros de salud y hospitales. Por su parte, la Conselleria de Sanidad lo ha rebajado al 10,6%.
Efectos en la asistencia sanitaria
En Baleares, el sindicato médico Simebal ha informado de un seguimiento del 90% en el ámbito hospitalario y cerca del 70% en atención primaria durante las jornadas de ayer y hoy, especialmente por parte de los médicos más jóvenes. En concreto, en los servicios de anestesia secundaron la huelga hasta el 95% de los profesionales, lo que ha generado un gran impacto en las intervenciones quirúrgicas.
Según los datos facilitados por el Servicio de Salud de Baleares (IBSalut), los paros de ayer supusieron la cancelación de 1.307 consultas en atención primaria y 95 intervenciones quirúrgicas. En el acumulado entre lunes y martes se habrían cancelado 172 intervenciones quirúrgicas, 3.469 consultas en atención primaria, y 3.889 actos médicos en hospitales, entre consultas, pruebas radiológicas y pruebas diagnósticas.
En la Comunidad de Madrid, la jornada de paro del lunes se saldó con la cancelación de 7.377 consultas externas en hospitales y la suspensión de 472 intervenciones quirúrgicas (el 19% de las programadas para esa jornada) y de 1.021 pruebas diagnósticas (el 15% de las programadas). La Consejería de Sanidad señaló, además, que 4.540 usuarios no pudieron ser atendidos en sus centros de salud y cifró el valor económico de este día de huelga en 900.000 euros.