El Pirineo que no conoces: el pueblo mágico con el cielo más limpio de Cataluña para ver las estrellas rodeado de naturaleza
El Pirineo de Cataluña está repleto de encantadores pueblos de pequeñas dimensiones que se han convertido en algunos de los destinos rurales más anhelados de España, como las localidades del valle de Arán. Eso sí, en la provincia de Lérida hay otras muchas villas menos conocidas que también son lugares de retiro temporal asombrosos, como es el caso del municipio de Vilaller, ubicado en la comarca de la Alta Ribagorza.
Esta preciosa localidad de montaña enclavada en el valle de Barrabés no llega al medio millar de habitantes, pero lejos de ser un inconveniente, no hace más que acentuar ese carácter relajado que caracteriza a la villa. Se encuentra rodeado de ríos y torrentes, lo que hace aún más bucólica la sensación que tienen los turistas al llegar a él, y si además se mira al cielo por la noche, quienes visiten el pueblo se quedarán fascinados.
Vilaller, un lugar donde reina la paz y las estrellas brillan
Vilaller es la capital del valle en el que se esconde y está ubicada a casi 1.000 metros de altitud, todo ello a orillas del río Noguera Ribagorzana. El origen de esta localidad se encuentra en la Edad Media, una época de la que se conservan, además de todas las joyas de su casco histórico, varios megalitos y necrópolis antropomorfas, como señala la web de Pueblos Mágicos de España (red a la que pertenece).
El primer tesoro medieval con el que se topan los entusiastas de turismo rural cuando se acercan al municipio es su muralla del siglo XI, que cuenta con varios arcos a lo largo de ella y una torre, mientras que una vez se cruza se podrá descubrir la prisión más antigua de Lleida, que data del siglo XVII, así como un antiguo puente de piedra románico de la misma época que se alza sobre el río y que fue destruido por una riada en 1963.
En cuanto a patrimonio religioso, destaca sin dudas la Iglesia de San Clemente, una maravilla neoclásica del siglo XVIII de tres naves con un imponente campanario octogonal que se alza sobre el resto del pueblo y que fue construida sobre un antiguo templo románico. Asimismo, en Vilaller (la localidad más occidental de toda la comarca) también se pueden visitar varias ermitas, como la de la Virgen de Riupedrós o la de San Mamés, así como una preciosa casa solariega.
Entre otros tesoros, como el único cementerio cubierto de toda España o un barrio ubicado en la parte más alta de la villa que conserva la esencia más medieval y que es perfecto para perderse, en el municipio también es posible recorrer algunas de las rutas de senderismo más fascinantes de Cataluña, ya que este pueblo es una de las puertas de entrada al bucólico Parque Nacional de Aigüestortes y Estanque de Sant Maurici, el único de dicha índole en toda la comunidad autónoma.
Enclavado entre las altas cumbres pirenaicas, este pueblo puede presumir de tener dos de las fiestas más importantes de toda la zona, como la Bajada de Falles, celebrada cada noche de San Juan y declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO (dentro del marco de ‘Fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos) o la Fira de Tots Sants, una de las ferias ganaderas más antiguas de Cataluña.