Los técnicos que han revisado este miércoles los dos bloques colindantes a otros dos que resultaron más afectados por el incendio que arrasó cinco viviendas el pasado lunes en el barrio Miguel Hernández en Alicante han asegurado esta mañana a los vecinos que no hay riesgo de derrumbe en sus casas excepto en una de la última planta, cuya familia ha sido desalojada esta mañana tras comprobar el estado de la cubierta.