El obispo Zornoza, con un «proceso penal» a la vista
El caso Zornoza ya está en el Vaticano. El Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica de España ha dado por finalizada la investigación en torno al ya obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, acusado de presuntos abusos sexuales a un menor en los años 90.
El diario "El País" ha desvelado que el dictamen del juzgado eclesiástico ubicado en Madrid recomienda «abrir un proceso penal» canónico. Sin que hayan trascendido más detalles del informe, la decisión da a entender que se habrían encontrado los suficientes indicios en este tiempo como para dar credibilidad al testimonio del denunciante, así como el de los demás testigos que han declarado en el proceso. Así, siempre según el periódico madrileño, el tribunal con sede en Madrid terminó «su actuación» la semana pasada y su valoración final expone cómo están «a expensas de si se abre el proceso penal» y, en ese caso, si le «requieren para ello».
LA RAZÓN ha podido confirmar que el resultado del trabajo realizado por La Rota ya habría sido «comunicado a la víctima y al acusado», dentro de la práctica habitual del tribunal, que pasa por «defender el derecho de la víctima a conocer los pasos dados».
Ahora la pelota está en el tejado del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el departamento vaticano encargado de abordar estos casos. «Doctrina de la Fe valorará la investigación realizada y decidirá en consecuencia», exponen a este diario fuentes vaticanas sobre los pasos a seguir después de recibir el expediente sobre Zornoza.
Fue el pasado otoño cuando La Rota comenzó su trabajo precisamente como un encargo del «ministerio» de la Santa Sede responsable de la lucha contra la pederastia eclesial.
Tal y como ya expuso LA RAZÓN, los canonistas del tribunal dieron prioridad a este expediente, teniendo en cuenta la gravedad de las acusaciones y la polvareda levantada ante la opinión pública. No en vano, se trata de la primera vez que en España trasciende públicamente que un obispo está siendo investigado canónicamente por un presunto delito de abusos a un menor.
«Queremos trabajar a buen ritmo, pero sin prisas, con la rigurosidad a la que acostumbramos y ofreciendo todas las garantías para el proceso», señalaron entonces desde el respeto tanto al paso al frente dado por el denunciante como a la presunción de inocencia del obispo. Así, se recogió en primer lugar el testimonio de la víctima, a la vez que se recopilaba toda la documentación posible y fue Rafael Zornoza el último en comparecer ante el tribunal.
El prelado tuvo que responder entonces sobre unos hechos que habrían tenido lugar durante seis años, cuando era el rector del seminario de la Diócesis de Getafe. El denunciante tenía 14 años cuando comenzaron las supuestas agresiones. El joven llegaría a ingresar después como seminarista, con 21 años abandonó el centro de formación y hasta entonces, siempre según su relato, se habrían producido los abusos de forma continuada.
«Durante este tiempo abusó de mí. Era por las noches cuando venía a la habitación y sufría los abusos. Se metía en mi cama, me acariciaba y besaba», exponía el denunciante en la carta que reprodujo «El País» el lunes 10 de noviembre cuando destapó el caso. El exseminarista daba detalles más concretos de los supuestos abusos y aseguraba haber participado en una terapia de conversión de la homosexualidad por iniciativa del prelado.
Tan solo dos semanas después, el 22 de noviembre, León XIV oficializaba la renuncia como obispo de Ceuta y Cádiz, retirándole tanto de la gestión como de la representación institucional de la diócesis andaluza. Aunque fue el 31 de julio de 2024 cuando cumplió la edad preceptiva para que los obispos presenten su solicitud de jubilación, un año y cuatro meses después, no se había tramitado.
El escándalo mediático, social y eclesial generado habría provocado, según relataron fuentes eclesiales a LA RAZÓN, que la cúpula eclesial española solicitara a la Santa Sede que acelerara su salida de Cádiz a modo de «medida cautelar», tras el «shock» generado.
Hasta la fecha, Zornoza ha negado la mayor sobre los supuestos abusos. «Es una acusación injusta y fácil», manifestaba el día de su renuncia a través de una carta. En ese mismo escrito, agradecía a León XIV que le apartara del cargo para poder defenderse y «dedicarme plenamente a los tratamientos médicos que requiere mi actual estado de salud». Actualmente, el ya obispo emérito de Cádiz y Ceuta reside en Madrid.