El Tablero es uno de los barrios que conforman el distrito Norte-Sierra de Córdoba, situado en la zona oeste y bien integrado con otros núcleos urbanos como El Brillante, Asomadilla o Arruzafilla. Más allá de ser un área residencial tranquila, su oferta gastronómica ha ido ganando fuerza gracias a locales que combinan cocina tradicional, propuestas familiares y opciones para todos los momentos del día. Desde asadores con sello clásico hasta bares de tapeo, pizzerías al más puro estilo italiano y pastelerías artesanas para poner el broche dulce, El Tablero acoge una variedad de espacios ideales para salir a comer sin tener que salir del barrio. Aquí te contamos cinco de ellos para disfrutar de la gastronomía local. El Restaurante Asador Victorio es una de las referencias culinarias de El Tablero para quienes buscan cocina tradicional con alma de brasa. Con una carta centrada en carnes a la parrilla , el local ha consolidado su reputación gracias a piezas bien seleccionadas, cortes jugosos y un punto de asado que satisface tanto a aficionados de la carne como a comensales que buscan una comida contundente. Además de sus especialidades a la brasa, Victorio ofrece raciones y entrantes clásicos que funcionan bien como apertura de comida o cena: ensaladas templadas, croquetas caseras o papas aliñás son ejemplos de una cocina sencilla, directa y bien ejecutada. El ambiente es acogedor y familiar, lo que lo convierte en una elección natural para comidas de fin de semana o celebraciones informales sin complicaciones. Muy cercano al anterior, Asador Cristo Rey es otro de los pilares del tapeo y la cocina con influencia de brasa en El Tablero. Aunque el fuego y la parrilla son protagonistas —especialmente en platos como el churrasco y las costillas— este local también apuesta por una carta que recoge lo mejor de la cocina andaluza: guisos, fritos, pucheros y combinados bien resueltos que funcionan tanto para compartir como para una comida más estructurada. El ambiente en Cristo Rey suele ser distendido, con un trasiego de familias y grupos de amigos que aprovechan la amplitud de raciones para probar distintos platos a la carta. Su oferta, sin grandes florituras, se apoya en una base sólida de producto y tradición, lo que lo convierte en parada recurrente en el barrio. Para un plan más de tapeo, Bar La Salmuera se ha hecho un hueco entre los locales de cabecera de El Tablero. Con una barra donde las raciones llegan con generosidad y un dinamismo propio de los bares de barrio, su propuesta mezcla tapas clásicas con toques actualizados según temporada. Desde banderillas y montaditos hasta opciones más elaboradas, La Salmuera es ideal para picar antes o después de una comida principal, o simplemente para acompañar unas cervezas con buen acompañamiento. El ambiente es típicamente de bar andaluz: cercano, informal y con esa sensación de «estar en casa» que caracteriza a los locales que no necesitan alardes para triunfar entre el público habitual. Si lo que apetece es pizza con acento mediterráneo, Pizzaiolo ofrece una carta especializada centrada en pizzas artesanas, masa de fermentación lenta y combinaciones que van desde las más clásicas a propuestas más imaginativas. Es un espacio pensado tanto para familias como para jóvenes que buscan una alternativa distinta sin salir del barrio, con platos que destacan por su equilibrio de sabores, ingredientes frescos y un punto de horno bien marcado. Además de pizzas, el local cuenta en carta con propuestas típicas del recetario cordobés que van desde los entrantes para compartir y ensaladas a las carnes en salsa, arroces y especialidades como sus moussaka, lasañas o su variedad de pastas y calzones. Cabe destacar que tienen una carta específica sin gluten. Para poner el broche dulce a cualquier ruta gastronómica por El Tablero, Pastelería El Brillante, que cuenta con un Solete Repsol , es una visita obligada. Con una base artesanal y una larga tradición en la zona —como su nombre sugiere, conectado también con el barrio vecino de El Brillante— esta pastelería ofrece panes, bollería, pasteles y dulces que apelan tanto a los paladares clásicos como a los más golosos. Desde croissants, napolitanas y ensaimadas hasta tartas más elaboradas, la carta de El Brillante cubre desayunos, meriendas y momentos especiales. Su panadería artesanal también permite llevar a casa productos frescos que acompañan perfectamente con cafés, infusiones o sobremesas después de una comida contundente. El Tablero, más allá de su geografía urbana, revela así una faceta gastronómica variada y bien asentada, apta para cualquier hora del día y para paladares que buscan desde la parrilla tradicional hasta propuestas más contemporáneas y dulces tentaciones artesanas. Una visita al barrio puede convertirse, con estos cinco puntos, en toda una jornada culinaria sin necesidad de salir de Córdoba o de adentrarse en las bulliciosas calles del centro.