Tiene Rufián un «que viene el lobo» muy pelma. No la derecha y la ultraderecha. No el fascismo abstracto y remasterizado. Su asustaviejas es algo concreto: Abascal como ministro del Interior. Como cuando vimos entrar en 'El ala oeste' al republicano Glen Allen Walken para sustituir a Bartlett durante el secuestro de su hija. Un enorme John Goodman que daba pánico en la Casa Blanca. Era como Cangrejo, el nieto de Raúl Castro, ese muchacho que anda entre Hulk y Juliancito Ordóñez. Con el proyecto de unir a la izquierda , pretende Rufián «ganar, provincia a provincia, escaños a Vox». Le debe de parecer que un Abascal vicepresidente da menos miedo que un Abascal ministro del Interior. Un genio tenebroso...
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