Hace ya casi medio siglo, cuando empezaba a haber hermanos-costaleros en algunas cofradías, todo era nuevo para quienes habían empujado sus pasos con ruedas y casi nuevo para los que conocíamos a los hombres de Sáez, Muñoz o Torronteras. En esa irrupción, se puso de moda entre las jovencísimas cuadrillas hacer maniobras hoy inverosímiles: por ejemplo, el llamado 'seis por cuatro', que consistía en dar –sin banda ni música , naturalmente– seis pasos largos y rápidos hacia adelante e, inmediatamente después, cuatro hacia atrás tan largos y rápidos como los primeros. Por debajo, uno de los chicos marcaba el paso del pie izquierdo con la prosodia de una frase lapidaria: « Bartolo que te pilla el toro, Bartolo que te...
Ver Más