Hay parejas que celebran sus citas con cenas romáticas. Los alicantinos Miguel García y Marina Izquierdo lo hacen con cronómetro, trineo y 8 kilómetros de carrera. Hace tres años, en una prueba de HYROX, él le pidió salir. No en una playa ni en una terraza, sino en mitad de una competición que mezcla resistencia, fuerza y ese punto de épica deportiva que solo entiende quien ha cruzado una meta con las piernas temblando.