"En efecto, todas las personas bautizadas en Cristo estamos revestidas de Cristo: ya no hay judío ni griego, ni hombre ni mujer, ya que todas somos una en Cristo Jesús", señalan desde la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, una asociación cuyo fin es reivindicar que fe y machismo deben dejar de ir de la mano en el marco institucional eclesiástico. Según admite el colectivo en su manifiesto: "Estamos comprometidas con la causa de Jesús y luchamos por la renovación de la Iglesia y la transformación social desde la perspectiva de las mujeres".