‘La espina invisible’, la campaña que sensibiliza sobre el herpes zóster
En una rosa, solo vemos belleza, pero las espinas que la acompañan pueden causar un dolor punzante al entrar en contacto con la piel. De manera similar, el virus del herpes zóster permanece latente y, cuando se reactiva, puede llegar a desencadenar un dolor intenso, incapacitante e incluso prolongado en algunas personas, especialmente a partir de los 50 años y aquellas que tienen el sistema inmunitario comprometido.