El abogado Xavi Abat alerta de los seis errores que pueden costarte miles de euros al aceptar una herencia
La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que se transmiten desde su propietario a otros individuos considerados como legítimos herederos o aquellos que hayan sido designados por el testamento. Recibir una herencia no solo conlleva la transmisión de los bienes de una persona fallecida, sino que también puede convertirse en una fuente de costes imprevistos, sanciones fiscales o incluso deudas si no se gestiona con la debida planificación. El abogado Xavi Abat advierte en su cuenta de TikTok los seis errores evitables que muchos herederos cometen.
1. El plazo del Impuesto de Sucesiones: seis meses clave
El Impuesto de Sucesiones y Donaciones es el tributo que deben abonar quienes reciben bienes o derechos tras el fallecimiento de otra persona. Uno de los fallos más habituales es no presentarlo a tiempo. "Este impuesto tienes que liquidarlo en un plazo de seis meses a partir de la fecha de fallecimiento del causante", explica Abat. Superar ese plazo no es un detalle menor: la Administración puede aplicar sanciones y recargos que encarecen notablemente la factura final.
Existe, no obstante, una vía para ganar tiempo. El heredero puede solicitar una prórroga dentro de los primeros cinco meses desde la defunción. "Una vez concedida la prórroga se te van a otorgar seis meses adicionales", precisa. Y recuerda que se aplican los mismos plazos a la liquidación de la plusvalía municipal cuando en la herencia hay bienes inmuebles.
2. No considerar la existencia de deudas del fallecido
La herencia puede ser, en ocasiones, un regalo envenenado. Aceptarla acarrea una serie de costes, además de la transmisión de las posibles deudas del fallecido que no hayan sido saldadas. Por tanto, conocer previamente la situación financiera del fallecido es imprescindible. "Al aceptar una herencia no sólo adquieres los bienes y derechos del fallecido sino también sus obligaciones y las deudas", advierte el abogado.
Esto significa que, si el patrimonio heredado está endeudado, el heredero podría responder con su propio patrimonio. Para evitarlo, Abat recomienda realizar una investigación exhaustiva previa —revisar préstamos, avales, embargos o posibles responsabilidades pendientes— antes de tomar una decisión.
Asimismo, el letrado explica que, en estas ocasiones, se debe valorar aceptar la herencia a beneficio de inventario. Esta opción permite que el heredero responda de las deudas únicamente con los bienes heredados, sin comprometer su patrimonio personal.
3. Realizar actos que impliquen la aceptación tácita de la herencia
Otro error frecuente es realizar actos que puedan interpretarse como una aceptación implícita de la herencia. "Algunas acciones pueden interpretarse legalmente como una aceptación implícita de la herencia, incluso si no se ha formalizado dicha aceptación", señala Abat. Entre ellas está vender o alquilar bienes hereditarios, utilizar vehículos o viviendas del fallecido, o retirar fondos y gestionar sus cuentas sin autorización formal.
Por ello, aconseja no realizar ningún acto de administración o disposición hasta decidir formalmente si se acepta o se rechaza la herencia.
4. Ignorar las donaciones realizadas en vida
Las donaciones realizadas en vida por el fallecido también pueden alterar el reparto final. "Esto puede generar desequilibrios entre los herederos", explica el abogado. En estos casos entra en juego la llamada colación de bienes, mecanismo por el cual quienes recibieron donaciones deben computarlas dentro del caudal hereditario, salvo que el testador haya dispuesto lo contrario. De esta forma, se garantiza la distribución equitativa entre todos los herederos. Ignorar este aspecto puede derivar en conflictos familiares y en procedimientos judiciales costosos.
5. Desconocer los gastos que se pueden deducir
Muchos herederos desconocen que determinados gastos relacionados con el fallecimiento pueden deducirse en la liquidación del Impuesto de Sucesiones, perdiendo así beneficios fiscales.
Entre ellos figuran los gastos funerarios, los costes del sepelio y del funeral, los gastos médicos derivados de la última enfermedad y también los honorarios de abogados, procuradores y notarios vinculados a la tramitación de la herencia. Conservar facturas y justificantes es fundamental para aplicar correctamente estas deducciones y reducir la carga fiscal.
6. Falta de asesoramiento profesional
El último error, según Abat, es intentar gestionar el proceso sin asesoramiento especializado. "La gestión de una herencia implica una serie de trámites legales y fiscales que pueden ser complicados", subraya. Actuar sin conocimiento puede traducirse en "errores costosos, graves", tanto por sanciones como por decisiones patrimoniales mal adoptadas.