Víctor Arpa, abogado laboralista: "Si estás de baja y tu empresa te dice esto, cuidado porque es una trampa"
Como establece el último informe elaborado por la patronal catalana Pimec, el número de procesos de baja laboral por incapacidad temporal en España ha experimentado un crecimiento notable en la última década, pasando de alrededor de 3,5 millones en 2013 a 8,5 millones en 2024, lo que supone un aumento del 144,8% en un periodo en que la afiliación media solo creció un 29,8%. Esta tendencia al alza ha convertido las bajas médicas en un problema estructural que preocupa a las pequeñas y medianas empresas, que deben gestionar cada ausencia y asumir sus costes directos e indirectos.
Para las empresas, cada baja representa más que la mera ausencia de un trabajador: implica reorganizar tareas, contratar personal temporal de sustitución o redistribuir cargas de trabajo entre el resto de la plantilla, lo que puede reducir la productividad y tensionar equipos ya de por sí ajustados. Además, el informe antes mencionado estima que el coste medio anual por trabajador derivado de estas bajas asciende a unos 2.459 euros, equivalente al 6,6% de los costes laborales totales.
La situación obliga a muchas empresas a subsanar debilidades en la gestión de recursos humanos y a replantear sus políticas de prevención y salud laboral, puesto que más de la mitad de los trabajadores ha tenido dos o más procesos de baja en un solo año, concentrando la mayoría de los episodios de incapacidad temporal. La incertidumbre que genera la reincorporación de un trabajador tras un periodo prolongado de baja también pesa en el seno de las empresas. No solo hay que planificar la vuelta a la actividad de esa persona, sino que la organización debe prever cómo encajarla en una estructura que posiblemente haya cambiado durante su ausencia.
La trampa que hacen las empresas cuando estás de baja
Víctor Arpa, abogado laboralista que se ha dado a conocer por su contenido en redes sociales sobre los derechos laborales de los asalariados, expone el "truco" que lleva a cabo la entidad contratante para supervisar el estado de salud del empleado que se encuentra en una incapacidad temporal. "Si estás de baja y tu empresa te dice algo como esto, cuidado, porque puede ser una trampa que ocurre todos los días", comienza explicando el profesional del derecho laboral. De esta manera, el acto de comunicación entre el trabajador en este estado y la compañía, pese a estar regulado, es muy habitual en estos casos.
"Esta semana ya me lo han comentado varios casos. Algunos clientes están de baja médica y reciben la llamada del jefe, que comienza con un tono amable: '¿Cómo estás? ¿Te queda mucho tiempo de baja?',...", indica. Estas situaciones cotidianas cuentan con un objetivo claro para el empresario, que no se limita simplemente a revisar el estado del trabajador. "Cuando oyen que la baja va a ser larga, sueltan la frase: 'Podemos darte de baja en la empresa y así cobras directamente de la mutua o de la Seguridad Social. A nosotros nos cuesta mucho tenerte de alta'. Esto es mentira", sentencia.
Por tanto, estas conversación sitúa al implicado en una posición conflictiva, pues de negarlo podría contar con cierta predisposición de sus superiores, por lo que muchos acaban aceptando. "Si aceptas, lo que realmente está pasando es lo siguiente: la empresa te despide y tú no demandas. Si tu baja es por enfermedad común, empiezas a cobrar como si estuvieras en paro y mientras sigues de baja, estás consumiendo tu prestación por desempleo", indica. Pero, ¿qué sucede cuándo el enfermo termina su periodo de recuperación y ha abandonado su empresa?
No aceptes el despido durante la baja por este motivo
Arpa explica qué sucede en este exacto momento. "Cuando te recuperes, no tendrás paro, no tendrás trabajo y casi con toda seguridad la empresa no te volverá a contratar. Además, si no impugnas el despido en el plazo legal, pierdes tu derecho a reclamar y te quedas sin nada", expresa. De esta manera, recalca que el empleado se encuentra en su pleno derecho de continuar en la empresa baja cualquier circunstancia, siempre que no vulneré los acuerdos preestablecidos. "Por eso, si estás de baja, no firmes nada sin asesorarte. No aceptes acuerdos que suenan demasiado fáciles y, sobre todo, no caigas en esta trampa", concluye.