Rubén Padrón Garriga sobre Cuba: “Es una crisis económica, pero que transversaliza el factor político y el factor social”
La crisis que atraviesa hoy Cuba no es un fenómeno coyuntural ni puede explicarse únicamente por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Tampoco responde exclusivamente a errores internos. Según el periodista y editor de La Joven Cuba, Rubén Padrón Garriga, el país enfrenta una “policrisis” estructural que arrastra déficits acumulados durante décadas y que, en las últimas semanas, se ha visto agravada por el bloqueo del combustible.
En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, la distinción entre la crisis estructural en Cuba y la provocada por el bloqueo de Estados Unidos es clave para entender el momento actual de la isla.
“Esa policrisis, yo defiendo el término policrisis, aunque hay otros que no, porque es una crisis que sí tiene su desencadenante en el factor económico, pero que transversaliza de manera muy clara el factor político y el factor social”, expuso.
El también maestrante en Derechos Humanos por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí sitúa el inicio de esta etapa crítica en 2019, aunque subraya que sus raíces se remontan décadas atrás. “Esa policrisis empieza, podemos marcarla en 2019, aunque también es fruto de problemas que venían arrastrándose desde los años 90”, afirmó.
Padrón Garriga explicó que, entre otros factores, la falta de reformas internas influyeron en un deterioro que debilitó sectores históricamente emblemáticos como salud y educación. Así expone datos macroeconómicos que reflejan esa trayectoria descendente.
Tras el desplome cercano al 11% del PIB en 2020, la recuperación de 2021 y 2022 fue insuficiente. En 2023 y 2024 la economía volvió a contraerse, y para 2025 economistas estiman una caída adicional en torno al 5%. “Cuando hay menos, cuando se produce menos, también hay menos para repartir”, resumió.
Ruben Padron Garrgia. Foto: oncubanews
Indicadores sociales en deterioro
La crisis económica desbordó rápidamente el plano material. La mortalidad infantil —históricamente uno de los indicadores más destacados del sistema sanitario cubano— habría alcanzado en 2025 los 9,9 por cada mil nacidos vivos, el nivel más alto en décadas.
A ello se suman apagones de hasta 18 o 20 horas diarias en algunas zonas, crisis de gas doméstico y el regreso del carbón incluso en apartamentos urbanos. “Estamos hablando de apartamentos donde las personas en el balcón ponen un pequeño horno rústico (…) porque no tienen otro combustible para poder elaborar los alimentos”, describió.
La escasez de transporte ha modificado radicalmente la vida cotidiana. Personas recorren a pie entre tres y seis kilómetros para llegar a hospitales, centros de trabajo o mercados. El encarecimiento del transporte informal es ilustrativo: los “boteros” —autos particulares adaptados— pasaron de cobrar 200 o 250 pesos por trayectos cortos a 500 o más en horarios pico, detalló el periodista.
El bloqueo de combustible como catalizador
Sobre la orden ejecutiva estadounidense que restringe el ingreso de buques petroleros a la isla, Padrón es categórico: “Para mí es una forma de bloqueo naval (…) que una potencia extranjera decida qué barco puede entrar o no a un país, es en esencia un bloqueo naval”.
A su juicio, el objetivo sería forzar un colapso interno que presione políticamente al gobierno. “Te estoy bloqueando la entrada de petróleo para agravar la situación (…) para empujar que la gente salga a la calle”, aseguró.
Sin embargo, advierte que los términos de negociación planteados por Washington —incluyendo exigencias de privatización y exclusión de empresas rusas o chinas— resultan inaceptables para cualquier Estado que aspire a preservar soberanía.
(Foto de ARCHIVO)
Plataforma Salamanca
REMITIDA / HANDOUT por REPSOL
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
29/9/2025
La reacción social es heterogénea. “Cuba hoy ahora mismo es muy diversa y también muy polarizada”, señaló.
“Hay personas que culpan al gobierno cubano, porque ya venían de una situación que es en parte responsabilidad del gobierno, aunque también han influido las sanciones externas que vienen desde mucho antes. Algunos asumen que el gobierno cubano no ha sido lo suficientemente, por un lado hábil para negociar con Estados Unidos, y por otro lado que tampoco ha hecho las reformas necesarias para que estuviéramos hoy un poco más fuertes ante esta situación”, explicó Padrón.
Mientras algunos responsabilizan al gobierno, otros reconocen que las sanciones externas agravan decisivamente el escenario. “Los términos en los que está proponiendo negociar Estados Unidos no son respetuosos hacia la soberanía nacional ni que puedan dar un margen al gobierno a la hora de negociar”, señaló.
Apertura económica y cierre político
Padrón identificó una relación contradictoria entre presión externa y reformas internas. Tras las protestas del 11 de julio de 2021, el gobierno autorizó la creación de empresas privadas con personalidad jurídica y hasta 100 trabajadores, ampliando el margen del sector no estatal. “Sí ha habido un aumento de apertura económica”, afirmó.
Pero esa flexibilización no se ha trasladado al plano político, lamentó el periodista. “La libertad que se vivió en Cuba en los años de Obama no ha vuelto”, manifestó. El Parlamento —que se reúne tres veces al año— aprueba mayoritariamente proyectos emanados de ministerios, sin iniciativas legislativas propias de los diputados. “Eso implica que sean las instituciones básicamente las que estén legislando hoy, no grupos que representen a la ciudadanía”, criticó.
Para el periodista, el modelo político arrastra una contradicción estructural: “No eliges entre proyectos y tampoco participas de la configuración del proyecto político”.
Foto referencial de Cuba (Agencia Aton)
Crisis y polarización mediática
La policrisis también alcanzó al periodismo. Padrón describió un escenario polarizado entre medios estatales que atribuyen todos los problemas a las sanciones y medios no estatales que minimizan la agresión externa y desconocen cualquier avance gubernamental.
En su opinión, la polarización deja sin representación a un amplio sector ciudadano que, aunque crítico del gobierno, tampoco avala las sanciones. “Esa polarización deja un vacío muy grande de información porque todo el tiempo estamos batiendo de los dos lados con mensajes propagandísticos. El Estado te está diciendo que todo está bien aunque todo es culpa de las sanciones de Estados Unidos y por otro lado entonces estos medios no reconocen ninguna garantía, no reconocen lo poquito que hace el Estado bien, tampoco lo reconocen y además minimizan o justifican la agresión externa”, detalló.
Reformas urgentes en un sistema lento
Frente a este panorama, Padrón planteó reformas institucionales profundas, sobre todo respecto del sistema político. Consideró así imprescindible revisar la ley electoral para que los diputados respondan directamente a sus electores y eliminar la comisión de candidaturas que actualmente define postulaciones. También propuso un Parlamento profesional y permanente.
“La manera en que hoy se está tomando decisiones en Cuba está tan lenta, está tan burocratizada, que no hace posible que esas decisiones respondan a las urgencias del momento y respondan también a los intereses de la ciudadanía”, cuestionó.
“Un país en crisis que necesita constantemente aprobar reformas no puede esperar tres o cuatro meses para aprobarlas cuando hay cosas que son muy urgentes”, advirtió.