La presidenta del Museo del Louvre, Laurence des Cars, ha dimitido este martes cuatro meses después del robo de las joyas de la corona al considerar que su presencia «no permite eliminar los obstáculos a la transformación y modernización» de la institución. La renuncia ha sido aceptada por el jefe del Estado, Emmanuel Macron, que ha alabado este «acto de responsabilidad». «El jefe del Estado la ha aceptado y ha elogiado un acto de responsabilidad en un momento en que el museo más grande del mundo necesita calma y un nuevo impulso fuerte para llevar a cabo grandes proyectos de seguridad, de modernización y el proyecto», indicado la Presidencia de la República en un comunicado.