En un tono burlón, casi despectivo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha escabullido de las críticas del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en la sesión de control del Congreso. El día que se publican los documentos reservados del fallido golpe de Estado del 23-F de 1981, lo que el PP y Vox consideran una nueva cortina de humo del Ejecutivo para desviar la atención de los escándalos que lo rodean, el socialista ha protagonizado otro número de escapismo, esta vez decorado de un desprecio notorio hacia el jefe de filas de los populares. Con el 23-F como percha, 45 años después de que el teniente coronel Antonio Tejero irrumpiese en el Congreso pistola en mano e...
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