El Bono Cultural Joven nació en España cmo una ayuda pública de 400 euros para que quienes cumplen 18 años durante el año de publicación de la convocatoria pudieran disfrutar de forma gratuita de museos, teatro, cine, conciertos y otras exresiones artísticas. Sin embargo, esta iniciativa se ha visto rodeada de polémica al saltar a un escenario inesperado: las discotecas. Y lo ha hecho tras la publicación de Rafa Muñoz, dueño de la sala Jowke, quien publicó un vídeo promocional invitando a los jóvenes a acceder al local pagando con el bono. En la grabación, Muñoz miraba a cámara y lanzaba una frase que no tardó en hacerse viral: «Pedro Sánchez te va a pagar tu próxima fiesta aquí, en Jowke. Y eso es gracias al bono cultural, que puedes coger tus entradas y tus reservados a través de Fourvenues sin poner el dinero de tu bolsillo. Gracia al Estado». El anuncio abrió la puerta a una pregunta que muchos no se habían planteado: ¿puede el bono cultural utilizarse en una discoteca? Rafa Muñoz la ha respondido en una entrevista concedida al programa de Telemadrid 'El Análisis: Diario de la Noche'. Ante la afirmación de que había expuesto su negocio para mostrar que el bono cultural podía gastarse en copas, ha querido aclarar que esto no es totalmente cierto: «No en copas, sino que se puede gastar en cuanto a acceso por conciertos, festivales, shows». El empresario defiende que Jowke no es solo una discoteca al uso, sino una sala que programa diversos eventos y actuaciones en directo de forma constante. «Damos fiestas muy temáticas y conciertos constantes. Entonces, desde meter un globo aerostático en el parking a meter un barco en la piscina, como hacer concentraciones de dreave, o venir Omar Montes o Chimbala a hacer shows en directo», precisa. Así, según Muñoz, lo que se adquiere con el bono cultural no es una consumición, sino a un acto de ocio: «Realmente no compras una copa, compras acceso a la sala o un VIP donde puedes estar con tus amigos». El dueño de Jowke asegura que ni siquiera ellos sabían que esta opción era válida hasta que un cliente se lo demostró. «Aquí hace un mes nos vino un cliente y nos dijo: 'oye, os voy a coger un reservado a través de la web'. Y nos resultó curioso porque no podemos cobrar el bono cultural con el datáfono, tiene que ser con las tiqueteras», relata. No obstante, asegura que esta modalidad es común en otras salas: «Lleva ya un año haciéndose esto, lo que pasa es que con este vídeo ha surgido la polémica. Pero muchas discotecas lo hacen y realmente es a través de las tiqueteras». Pese a las críticas que ha levantado este uso de la ayuda estatal por parte de los jóvenes, Muñoz defiende que su local ofrece eventos de diversa índole y asecera que «el ocio es parte de la cultura».