Donald Trump activa un arancel del 10% y reabre la guerra comercial
Donald Trump reactiva los aranceles y tensiona el comercio global
La política comercial de Donald Trump ha entrado en una nueva fase. Desde esta semana, Estados Unidos aplica un arancel general del 10% a todas las importaciones. La medida se ampara en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer gravámenes temporales durante un máximo de 150 días sin aprobación previa del Congreso.
El propio texto legal puede consultarse en la web oficial del Gobierno de Estados Unidos a través de la Ley de Comercio de 1974 en el Código de Estados Unidos, donde se detallan las competencias ejecutivas en materia arancelaria.
El dato clave es que el arancel finalmente activado no coincide con el último anuncio presidencial. Tras la sentencia de la Corte Suprema que tumbó buena parte de las barreras comerciales previas, Trump llegó a asegurar que el nuevo gravamen general sería del 15%. Sin embargo, la orden ejecutiva en vigor fija la tasa en el 10%.
Del 15% anunciado al 10% aplicado: el giro que desconcierta a los mercados
Un cambio que altera las previsiones
La diferencia entre un 10% y un 15% no es menor. Para numerosos exportadores, cinco puntos porcentuales determinan márgenes, competitividad y decisiones de inversión. El anuncio inicial del 15% provocó una fuerte reacción en bolsas y mercados de divisas, ante el temor de una nueva escalada en la guerra comercial.
La entrada en vigor del 10% introduce un alivio relativo. Sin embargo, la Casa Blanca no descarta elevarlo más adelante. Fuentes oficiales han confirmado que se sigue trabajando en el diseño definitivo del esquema arancelario.
Impacto directo en Europa y España
En el caso de España, los cálculos realizados por firmas especializadas en seguimiento comercial indican que el arancel medio efectivo se situaría en torno al 12,6% bajo el nuevo marco del 10%. De aplicarse el 15% anunciado inicialmente por Donald Trump, la tasa media superaría el 15%.
El Ministerio de Economía español ha señalado que, con el 10% vigente, aproximadamente el 60% de los productos exportados a Estados Unidos estarían en una posición ligeramente mejor que bajo el escenario previo a la sentencia judicial. Un 30% mantendría condiciones similares y un 10% vería empeorada su situación.
El respaldo legal que utiliza Donald Trump
Sección 122: herramienta temporal
La Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 permite al presidente imponer restricciones temporales cuando existe un desequilibrio significativo en la balanza de pagos. El límite máximo es de 150 días. Transcurrido ese plazo, el Congreso debe intervenir si se pretende mantener la medida.
Este marco otorga margen político a Donald Trump para negociar con socios comerciales mientras mantiene presión arancelaria. Sin embargo, también introduce un factor de provisionalidad que dificulta la planificación empresarial.
Nuevas investigaciones en marcha
Paralelamente, la Administración estadounidense ha anunciado investigaciones adicionales bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, vinculada a la seguridad nacional, y la Sección 301 de la misma Ley de Comercio de 1974, centrada en prácticas comerciales desleales.
Estos mecanismos podrían derivar en aranceles sectoriales específicos, especialmente en ámbitos estratégicos como la automoción, la tecnología o la industria pesada.
Un comercio internacional en modo cautela
La sucesión de anuncios y rectificaciones ha consolidado una percepción de volatilidad regulatoria. Para empresas multinacionales, la principal dificultad no es únicamente el nivel del arancel, sino la falta de previsibilidad.
El mercado estadounidense representa uno de los mayores destinos de exportación para la Unión Europea. Un cambio estructural en su política arancelaria puede alterar cadenas de suministro, encarecer productos finales y reducir flujos comerciales.
En 2025, diversos organismos internacionales ya advirtieron de una desaceleración del comercio mundial asociada al aumento de barreras y fragmentación geoeconómica. La nueva decisión de Donald Trump refuerza ese escenario.
El horizonte político y económico tras la decisión de Donald Trump
El Congreso de Estados Unidos deberá pronunciarse en un plazo máximo de 150 días si la Casa Blanca pretende consolidar el arancel más allá del periodo provisional. La aritmética parlamentaria no garantiza un respaldo automático.
Mientras tanto, la Administración estadounidense mantiene abierta la posibilidad de ajustar el porcentaje. La hipótesis de un incremento hasta el 15% sigue sobre la mesa, lo que mantiene en alerta a socios comerciales y mercados financieros.
El mensaje político es claro: Donald Trump apuesta por una estrategia de presión arancelaria como herramienta de negociación. El efecto inmediato es una nueva capa de incertidumbre sobre el comercio global, en un contexto en el que la estabilidad regulatoria se ha convertido en un factor decisivo para la inversión y el crecimiento.
La evolución de los próximos meses determinará si el arancel del 10% es una fase transitoria o el inicio de un nuevo ciclo proteccionista impulsado por Donald Trump, con implicaciones directas para la economía mundial.