Blindaje legal para la Cruz de Germanías
Con la modificación puntual número 50 del Plan General, el Pleno del Ayuntamiento de Elche ha aprobado esta semana la incorporación de la Cruz del Paseo de Germanías al catálogo municipal de bienes protegidos como Bien de Relevancia Local (BRL), con los votos favorables de PP y Vox y el rechazo de PSPV-PSOE y Compromís.
No sin culminar antes un intenso debate centrado en la memoria histórica y el simbolismo del monumento, que se mantuvo en su lugar después de una reforma en la plaza donde se ubica.
El gobierno municipal insistió en su día en que los informes de los técnicos "avalan que la cruz no contiene ningún símbolo político".
La decisión se produce tras un prolongado conflicto jurídico e institucional en torno al monumento y después de la actuación sostenida de la Fundación Española de Abogados Cristianos en defensa de su permanencia.
Exaltación
En enero de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana estimó el recurso interpuesto por Abogados Cristianos y declaró que las cruces resignificadas o carentes de inscripciones no pueden ser incluidas en el catálogo de vestigios de la Generalitat al no suponer exaltación alguna. La sentencia ordenó expresamente excluir, entre otras, la Cruz de las Germanías de Elche.
El tribunal afirmó que la resignificación de determinados elementos había eliminado cualquier connotación ideológica originaria y que su inclusión en el catálogo no se ajustaba a Derecho, según recuerda la propia entidad.
Esta resolución consolidó un criterio jurídico claro en la Comunidad Valenciana y supuso un freno a los intentos de derribo basados en interpretaciones extensivas de la normativa de memoria democrática.
A pesar de ello, la cruz volvió a situarse en el centro del debate tras actuaciones del Defensor del Pueblo, que instó al Ayuntamiento a valorar su retirada por considerarla contraria a la memoria democrática. Abogados Cristianos reaccionó jurídicamente y en el ámbito social, defendiendo que el monumento no contenía simbología política ni exaltación alguna y que su eliminación vulneraría derechos fundamentales como la libertad religiosa.
En paralelo a la vía judicial, la Fundación impulsó dos campañas de recogida de firmas que reunieron cerca de 29.000 apoyos en defensa de la cruz del Paseo de Germanías.
Asimismo, mantuvo reuniones con los actuales responsables municipales de gobierno para trasladarles la necesidad de garantizar su protección patrimonial y evitar nuevas controversias jurídicas.
"Dejar la cruz donde está"
En el debate de esta semana, el alcalde de Elche, Pablo Ruz (PP), defendió que el equipo de gobierno cumple así su compromiso electoral de "dejar la cruz donde está" y recordó que en 2022 el anterior gobierno de PSOE y Compromís, aprobó un proyecto de reforma del Paseo de Germanías que finalmente se desestimó por la controversia en torno a la retirada del monumento.
Ruz ha sostenido que la cruz "está desprovista de todo elemento político" y que es "un símbolo religioso". "Hoy con la protección de la Cruz como Bien de Relevancia Local la blindamos. Este gobierno no tiene ningún complejo en defender los símbolos religiosos del pueblo de Elche", señaló.
Desde el PSOE, la portavoz, Patricia Macià, criticó que la decisión responde a una voluntad de "consolidar la nostalgia por tiempos pasados" y recordó que el monumento fue levantado "en plena dictadura" y Esther Díez, de Compromís, defendió que la cruz fue erigida en 1944 "bajo la influencia franquista" y la calificó como "un símbolo de la dictadura".
Por su parte, la portavoz de Vox, Aurora Rodil, apoyó la cruz como un símbolo cristiano ajeno a ideologías con el argumento de que "representa la búsqueda de la verdad y el amar y ser amados".
Tras su aprobación inicial, la modificación puntual número 50 del Plan General se someterá ahora a información pública antes de su aprobación definitiva.
Para Abogados Cristianos, la declaración como Bien de Relevancia Local consolida definitivamente la situación jurídica de la Cruz de las Germanías y representa el resultado de una estrategia basada en la defensa técnica, la movilización social y la interlocución institucional.