El Ibex 35 digiere resultados en una jornada marcada por el efecto Nvidia
Batería de resultados en el Ibex 35, que cotiza plano en una jornada marcada por las cifras de Nvidia, que han vuelto a evidenciar el fuerte optimismo en torno a la inteligencia artificial, aunque para los inversores parece que no ha sido lo suficiente.
Entre los valores más destacados del selectivo encontramos a Indra, cuyos resultados reflejan una notable fortaleza operativa y ponen de manifiesto el momento estructural que vive el sector, impulsado por las tensiones geopolíticas y el proceso de rearme de las principales potencias mundiales. Aunque no es un proveedor puro de defensa, sigue siendo una de las opciones más interesantes para ganar exposición al sector sin asumir múltiplos excesivamente exigentes.
También han sido sólidos los resultados las constructores. En especial podemos valorar los datos de ACS, que muestra un crecimiento muy dinámico y una ejecución estratégica destacable. Sobresale el incremento del beneficio neto, acompañado de expansión de márgenes. Especialmente relevante es la fuerte generación de caja, que refuerza su capacidad para continuar invirtiendo en sectores clave como centros de datos, infraestructuras digitales y transición energética. Además, el récord de adjudicaciones, y cartera, aportan una elevada visibilidad y sostienen las perspectivas de crecimiento futuro.
Por su parte, los resultados de Redeia confirman una compañía sólida y estratégicamente alineada con la transición energética. Destaca el récord histórico de inversión, reflejo de su compromiso con el desarrollo de infraestructuras críticas. No obstante, el crecimiento orgánico no es especialmente dinámico y parte del avance en beneficio responde a factores extraordinarios. Aun así, mantiene una atractiva política de dividendos, combinando estabilidad, crecimiento y retorno al accionista.
En el lado negativo destaca Fluidra, que ha recibido sus resultados con caídas en bolsa. Aunque los ingresos se situaron en línea con las previsiones, el negocio en Norteamérica no alcanzó las estimaciones, en parte debido al impacto de la debilidad del dólar.
En el plano macro, las caídas en el precio del petróleo, en un contexto de negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Ginebra con Omán como mediador, han favorecido el comportamiento de las compañías ligadas al turismo. Destaca especialmente Amadeus, que venía acusando el reciente castigo al sector tecnológico y que en la sesión ha logrado recuperar parte de la confianza perdida.
En Wall Street se observó una sesión divergente: aunque 330 compañías del S&P 500 cerraron en positivo, el índice retrocedió ligeramente, con un peor comportamiento del Nasdaq debido a la elevada ponderación de Nvidia. Las cifras publicadas han sido históricas. La razón por la que los inversores no se pusieron frenéticos después de ver que los ingresos, los beneficios netos y las previsiones fueron mucho mejores de lo esperado es que Nvidia rara vez incumple esas métricas, pero donde sí falló fue en aliviar las preocupaciones de los inversores sobre su foso cada vez más estrecho. La gran incógnita es cuánto tiempo podrá Nvidia mantener este extraordinario nivel de rentabilidad a medida que el ciclo de la inteligencia artificial madura.
En paralelo, el oro y la plata repuntaron mientras el mercado evalúa la incertidumbre en torno a los aranceles estadounidenses y las tensiones en Oriente Medio, mientras el Bitcoin retrocede después de una jornada al alza, que parecía aliviar el sesgo negativo, pero que ha acabdo sucumbiendo a las caídas de las grandes tecnológicas.
Manuel Pinto
Analista de mercados