Sobrecarga laboral e incertidumbre institucional: académica Olga Espinoza analiza crisis en Gendarmería
La académica de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile y experta en seguridad, Olga Espinoza, considera que la crisis en Gendarmería, evidenciada con la reciente fuga de dos reos de la ex Penitenciaría de Santiago, se debe a una “sobrecarga en el trabajo de los funcionarios penitenciarios”
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, la integrante del Departamento de Estudios Políticos aseguró que además, hay una “sensación de incertidumbre” al interior de la institución, “respecto de cambios que podrían estar afectando parte de la labor penitenciaria en términos más generales”.
“No quiero justificar con ello que esto dé pie para que estén sucediéndose este tipo de episodios, pero creo que podría ser parte de las hipótesis que se podrían formular”, expresó la también coordinadora del Magíster en Criminología de la Casa de Bello.
Espinoza apuntó al aumento significativo en la población penal. Según cifras de la propia Gendarmería, a diciembre de 2025 había 62 mil 323 internos en las cárceles chilenas: 10 mil más que los reportados por el Gobierno de Gabriel Boric en 2023 y 20 mil personas sobre la capacidad máxima del sistema, que sigue siendo 42 mil.
La académica de la Facultad de Gobierno, Olga Espinoza.
Sobre aquello, la académica comentó que “cuando se duplica el número de personas y las condiciones de trabajo son las mismas, tenemos un problema serio de capacidad de poder cumplir las funciones”.
“Creo que hay una situación muy crítica con el crecimiento de la población penal y lo más complejo es que no hay visos de que vaya a reducirse”, estimó.
Justamente, consultada por las posibles soluciones al hacinamiento en las cárceles y la consecuente “ingobernabilidad” dentro de los recintos, Espinoza afirmó que hay varias alternativas, como reducir la población penal otorgando menos prisiones preventivas, indultando a reos de baja peligrosidad o fomentando el uso de penas alternativas.
“Ya en Chile hay un uso importante de penas alternativas, pero sería interesante poder aumentar su uso y, sobre todo, entregar mayores recursos para los funcionarios y funcionarias que trabajan en esta labor”, observó.
La reforma a Gendarmería del Gobierno
La académica Olga Espinoza también sugirió un “fortalecimiento a la institucionalidad de Gendarmería”, al igual que un “mayor acceso de instituciones externas para hacer una fiscalización adecuada del funcionamiento de las cárceles, como el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura”.
En cuanto a la reforma a Gendarmería, que el Gobierno busca aprobar antes del 11 de marzo, la académica de la Universidad de Chile señaló que puede ser positiva, pero que hay que tener ciertos cuidados.
Gendarmería de Chile. Foto: Javier Salvo/Aton Chile.
A través del proyecto de ley, el Ejecutivo propone separar el control penitenciario de las tareas reinserción, encargando dichas labores al Ministerio de Seguridad y al Ministerio de Justicia, respectivamente. A juicio de la experta, “la reinserción y seguridad son ámbitos que deben estar íntimamente relacionados”. Por ello, advirtió que “al estar separados en dos ministerios, puede implicar problemas de descoordinación”.
La especialista reconoció que no tiene una opinión definitiva sobre la separación de las tareas, pero sí manifestó su preocupación de que la reinserción vuelva a quedar relegada a un segundo plano.
“Entiendo que la conexión con el Ministerio de Seguridad va alineada por el lado de que Gendarmería establezca un diálogo más estrecho con las instituciones vinculadas a seguridad, pero la preocupación está en que dentro de esa perspectiva, ¿dónde queda la reinserción social? ¿Queda efectivamente fortalecida o queda más bien debilitada? Esa gran pregunta es la que a mí me genera preocupación”, explicó.