Por qué los aviones exclusivos de Israel F-35I Adir y F-15I han sido fundamentales para noquear a Irán
Nunca las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían llevado a cabo una operación de ataque aéreo como la que se ha desatado este sábado 28 de febrero. La capacidad militar israelí ha apuntado con sus mejores activos contra su eterno enemigo para acabar de una vez por todas con el régimen de los ayatolas, que desde hace décadas ha prometido borrar a Israel del mapa. El estado judío lleva años preparándose para este momento. Su elevado presupuesto en defensa, sus empresas militares y sus soldados de élite altamente cualificados han desencadenado una operación militar que promete durar varios días y que, de momento, ha empleado más de 200 aviones contra 500 objetivos iraníes, dejando cientos de muertos, entre ellos el ayatolá Ali Jamenei. Los expertos militares coinciden: es el mayor ataque aéreo jamás realizado por las fuerzas israelíes.
Se sabe que Israel ha empleado en la ofensiva buena parte de sus propios aviones de quinta generación, con capacidad de invisibilidad al radar. Sin estos aparatos furtivos habría sido suicida atacar las instalaciones iraníes debido a que sus defensas antiaéreas, especialmente los sistemas rusos S-300 y las nuevas redes de sensores chinos, lo habrían impedido. Esa capacidad de entrar, disparar y salir de la zona de peligro es lo que hace viable una misión como la ejecutada por Tel Aviv en territorio iraní. Para llevar a cabo una operación así, Israel opera desde hace años el F-35I Adir, un caza que vuela en modo sigilo capaz de atacar objetivos estratégicos situados a miles de kilómetros. También ha usado Israel los aviones F-15I Ra'am para el bombardeo pesado de objetivos estratégicos y búnkeres subterráneos, ya que van equipados con bombas de precisión GBU-31 JDAM de 900 kilogramos. Ambos aviones de fabricación estadounidense llevan el sello "I", que indica los cambios efectuados por la Israel Aircraft Industries con la autorización norteamericana.
Por su parte, Estados Unidos ha desplegado cazas furtivos F-35 Lightning II y F-22 Raptor de superioridad aérea, así como el F-15E Strike Eagle y el F-16 Fighting Falcon multifunción, además de aviones de ataque A-10 Thunderbolt II. En la ofensiva de junio de 2025, Estados Unidos usó los bombarderos B‑2 Spirit con bombas GBU‑57A/B MOP contra instalaciones nucleares de Irán. Se desconoce de momento si ahora también ha recurrido a este activo estratégico. El Pentágono, además, tiene en la zona dos grupos de ataque de portaaviones, el USS Gerald R. Ford y el USS Abraham Lincoln. Una operación aeronaval sin precedentes en los últimos años.
Este sábado por la mañana decenas de estos aviones despegaron desde bases aéreas de aliados en toda la región, y al menos uno de los dos portaaviones estadounidenses fue usado para enviar aeronaves de combate. Además, buques de la Armada lanzaron misiles de crucero Tomahawk de ataque terrestre en la primera oleada de ataques esta mañana del sábado. Estados Unidos también utilizó drones de ataque unidireccionales en la operación, según informó un funcionario estadounidense a medios de EEUU.
Un funcionario estadounidense dijo que en las primeras horas se logró suprimir las defensas aéreas de Irán, que ya estaban debilitadas después de los ataques del año pasado por parte de Israel y Estados Unidos. La Fuerza Aérea israelí dijo que había ampliado su "superioridad aérea" sobre Irán.
De momento se desconocen qué capacidades iraníes se han visto afectadas por los bombardeos de Israel y Estados Unidos. Por la parte iraní, expertos militares creen que los misiles de crucero supersónicos de superficie persas podrían representar riesgos para los dos grupos de portaaviones estadounidense. En concreto, se cita la amenaza de los nuevos misiles tierra-aire Verba, de última generación y portátiles, diseñados para derribar drones y misiles.