La Ertzaintza "explota" ante el impago "sistemático" e "injustificado" de las horas extras
Impago sistemático de horas extraordinarias, retrasos reiterados en el abono de juicios, gastos de desplazamiento que, en muchas ocasiones, superan los seis meses y una gestión administrativa "muy deficiente". Esta es la grave situación que denuncian los agentes de la Ertzaintza, obligados a cubrir la falta de personal con sus "días libres".
El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.) advierte de que el déficit estructural de más de mil efectivos se cubre con "parches", llamando a los agentes en sus días de descanso, que por "responsabilidad y compromiso con la seguridad pública", acuden a reforzar el servicio en sus días libres. Sin embargo, denuncian que la Administración responde con retrasos en el pago de hasta medio año. Una situación que, a su juicio, afecta no solo afecta a la estabilidad económica de las familias sino que supone un "ataque directo a la conciliación familiar y a la dignidad profesional de quienes sostienen la seguridad pública en Euskadi".
Por todo ello consideran "inaceptable" que los propios agentes deban adelantar de su bolsillo los gastos derivados de asistencias a juicios o desplazamientos y que, posteriormente, sufran demoras de meses para recuperar su dinero. "Esta gestión nefasta no solo evidencia una falta de planificación, sino una absoluta desconexión con la realidad del colectivo", denuncian.
Desde las Oficinas de Recursos Humanos justifcan los retrasos tirando a su vez de "falta de personal", pero a juicio de este sindicato, el problema real radica en una desorganización estructural en los servicios de Recursos Generales de comisarías y unidades. Y dan un paso más allá al señalar que esta situación "constituye un maltrato laboral encubierto, donde la vocación de servicio está siendo utilizada como excusa para normalizar el abuso administrativo".
Cese del máximo responsable
En este sentido, ante el hartazgo generalizado del colectivo, el Si.P.E. exige el abono inmediato de todas las cuantías adeudadas en concepto de horas extraordinarias, juicios y gastos de viaje, un plan de choque urgente para profesionalizar y dotar de medios suficientes a las áreas de gestión administrativa, así como la asunción de responsabilidades políticas y cese fulminante del responsable de la gestión de personal de recursos humanos en las unidades de la Ertzaintza, Aitor Azkuenaga, como responsable directo de no poder garantizar el pago puntual por el trabajo efectivamente realizado.
"La paciencia de los agentes ha llegado a su límite. La seguridad ciudadana no puede sostenerse sobre la precariedad económica y la incertidumbre administrativa de quienes la garantizan", advierten, ya que la Ertzaintza no puede seguir funcionando a base de "parches, sacrificio personal y promesas incumplidas". El respeto institucional comienza por cumplir con las obligaciones salariales básicas y por ello avisan: "La vocación de servicio no puede convertirse en sinónimo de abuso".