La razón por la que todo el mundo vuelve a hablar del estilo de Carolyn Bessette-Kennedy
En las últimas semanas no hemos parado de hablar sobre Carolyn Bessette-Kennedy. Se trata de uno de los iconos de moda más destacados de la década de los 90 que ha actuado como fuente de inspiración para miles y miles de mujeres a lo largo de estos años. Porque querida lectora, su estilo de vestir ha dejado huella en el armario de todas gracias a su secreto para mantener una estética atemporal.
Este 12 de febrero se ha estrenado Love Story, una serie dedicada a la memoria de de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette. Aunque el foco se centre en la historia romántica, los looks de Carolyn Bessette no pasan por desapercibidos, replicando los trucos de estilo, así como las fórmulas más recordadas a día de hoy. Y una vez más lo tenemos clarísimo: no se trata de un punto nostálgico, sino de una muestra de que sigue siendo una referencia contemporánea y nosotras sabemos porqué.
Carolyn Bessette-Kennedy: el estilo noventero personificado
Podemos confirmar que el sector de la moda trae consigo las tendencias, que son efímeras en cada temporada. No obstante, a lo largo de los años 90 encontramos un estilo de vestir democratizado y que sigue vigente a día de hoy. El uso de los básicos de fondo de armario fueron más importantes que nunca: camisas sobrias, camisas blancas, vaqueros rectos o pantalones de pinza, entre muchas más prendas. A todo ello se unía las líneas impolutas, los cortes rectos o la gama de colores neutra, entre los blancos, negros o grises.
En el caso de Carolyn Bessette-Kennedy encontramos un reflejo del estilo novelero desde el enfoque del lujo silencioso. Tenía el don de convertir los ítems más sobrios o sencillos en todo un homenaje a la elegancia. Como decíamos, ha seguido vigente hasta día de hoy, donde el quiet luxury ha vuelto a posicionarse en la cúspide mostrando su don de la moda sin esfuerzo.
Minimalismo y elegancia sin esfuerzo
La clave es encontrar la buena selección de los materiales, los cortes, las siluetas o los estampados o colores de las prendas de vestir. A Carolyn Bessette-Kennedy no le hacía falta recurrir a las excentricidades o a los ornamentos llamativos para conseguir un resultado más vistoso. El resultado eran looks con los que simulaba no pensar demasiado en cómo ejecutarlos e incluso transmitir una sensación effortless.
Aunque fuera una gran amante de las marcas que comenzaron a conocerse en dicha década (como Calvin Klein, Jil Sander o Prada), no le hacía falta utilizar la logomanía o los logos demasiados vistosos. Todo lo contrario, prefería la sencillez de los colores o cuanto menos abalorios o elementos que pudieran distraer, mucho mejor.
Una forma de vestir que se puede replicar a día de hoy
El punto fuerte del estilo de Carolyn Bessette-Kennedy es que se puede replicar fácilmente a día de hoy. De la misma manera que ocurría en las décadas anteriores donde no existían las redes sociales, la celebridad fue capaz de dejar huella en la historia de la moda sin necesidad de demasiada exposición. Solamente le hacía falta arrasar sobre el asfalto, así como convertirse en una invitada perfecta en actos oficiales, para que sus looks todavía sean recordados a día de hoy.
Como decíamos anteriormente, estamos hablando de básicos de fondo de armario que trascienden generaciones. Todas aquellas prendas de vestir, calzados y accesorios que todos debemos tener para el día a día o emergencias estilísticas. Faldas midi que realzan la figura, botas de tacón alto, vestidos de escote palabra de honor, jerséis de cuello alto, abrigos de corte clásico o complementos como sus icónicas diademas o gafas de sol ovaladas.
Cabe destacar que más allá de su don para destacar en el terreno de la moda, también ha tenido mucho que decir en el de la belleza. Su cabello suelto a lo más natural posible o con recogidos que se pueden hacer en menos de un minuto desde casa, así como un maquillaje natural y casi imperceptible. En definitiva, en sincronía con su armario.