"El ataque de Israel y Estados Unidos a Irán y sus acciones de respuesta han puesto en marcha un proceso de profunda desestabilización de las relaciones económicas internacionales y ya han provocado fallos sistémicos en la cadena de suministro global de energía. La declaración de Trump de que todo durará varias semanas más indica que no estamos presenciando un incidente local, sino un choque político y económico con consecuencias inmediatas para los mercados de materias primas y financieros", dijo Yulia Abujóvich.