El sector de la moto y los vehículos ligeros, englobado en la categoría L, alcanzó en febrero un total de 18.987 matriculaciones, lo que representa un incremento del 22,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Parte de este crecimiento se explica por el efecto base derivado de la entrada en vigor de la normativa Euro5+ el pasado año. Aun así, si se analiza la evolución histórica, este febrero se sitúa como el mejor desde 2008. Las cifras confirman que la ciudadanía sigue apostando por la moto y los vehículos ligeros como solución eficaz para la movilidad urbana, tanto por su contribución a la reducción de la congestión como por su accesibilidad económica y su eficiencia medioambiental. Por segmentos, el ciclomotor mostró estabilidad, con un leve aumento del 1,6%. Los escúteres avanzaron un 4,7%, mientras la motocicleta destacó como la categoría con mayor crecimiento, al registrar un alza del 45,9%, favorecida por la elevada demanda de modelos de carretera —especialmente los trail (112,1%)— y por el excelente desempeño del segmento de campo (122,1%). En el caso de los escúteres, la cilindrada baja (hasta 125 cc) creció un 5,9%, mientras que la media-alta (más de 125 cc) aumentó un 6,5%. Entre las motocicletas, la cilindrada media (125–750 cc) lideró los incrementos con un 54,9%, seguida de la alta (más de 750 cc), que subió un 44,3%. Las de hasta 125 cc también registraron un crecimiento notable, del 26,7%. El comportamiento fue dispar en el resto de segmentos. Los triciclos retrocedieron un 12,7%, mientras que los microcoches y microvans experimentaron uno de los mayores repuntes del mes, con un aumento del 95,6%. El segmento utility & powersport también mostró una evolución muy positiva, con un crecimiento del 24,9%. El canal particular creció un 22,7% y continúa concentrando la mayor parte del volumen del mercado. El canal empresa avanzó un 24,7%, consolidando su papel en la renovación de flotas y en usos profesionales. Por el contrario, el canal RAB descendió un 27,1%. Por regiones, Castilla y León (58,5%), Navarra (50%) y Murcia (41,9%) lideraron los incrementos regionales. Cataluña (37,6%) y Andalucía (26,4%) combinaron elevados volúmenes de ventas con crecimientos significativos. En el ámbito provincial, destaca el retroceso del 20,2% registrado en Valencia, condicionado por el impacto de las ayudas vinculadas a la DANA del año pasado. En cuanto al vehículo eléctrico, en febrero se matricularon 755 unidades, un 7,1% más que en el mismo mes del año anterior. Aunque el balance es positivo, el ritmo de crecimiento se mantiene por debajo del conjunto de la categoría L.