El conflicto de Oriente Próximo deja ya más de 20.000 vuelos cancelados y corta las alas a las aerolíneas
Las aerolíneas esperaban completar un año histórico en 2026, con 5.200 millones de pasajeros, según las estimaciones de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). De hecho, el mes de enero arrancó con un incremento de la demanda del 3,8% a pesar de que la comparativa se vio afectada por la celebración del año nuevo chino, que tendrá lugar en febrero y no en enero, como en 2025. Pero el conflicto de Oriente Medio va camino de complicar, si no de tumbar directamente, tan optimistas estimaciones y de hacer un buen roto a las cuentas de las compañías.
Según datos de la consultora aérea Cirium, desde que Estados Unidos e Israel comenzaron el sábado pasado su ofensiva contra Irán, han sido ya cancelados más de 20.300 vuelos en la zona, dejando afectados a más de un millón de pasajeros en todo el mundo. Y las suspensiones, si el conflicto no se detiene, irán a más dado que las compañías mantienen suspendidos sus vuelos a la zona ya que, según datos de Flightradar, siete países mantienen hoy clausurados totalmente sus espacios aéreos: Irán, Israel, Irak, Siria, Catar, Kuwait y Barein. Además, Arabia Saudí y Azerbayán mantienen cierres en algunos de sus sectores, mientras que Emiratos Árabes Unidos también lo tiene parcialmente clausurado.
Además, Irán, en respuesta a los ataques, ha lanzado ofensivas contra aeropuertos tan estratégicos como los de Dubái y Abu Dabi, afectando directamente a las bases de las aerolíneas Emirates y Etihad.
Bancos de inversión y organismos del sector coinciden en que el ataque iniciado el 28 de febrero ha provocado la mayor disrupción del tráfico aéreo desde la pandemia.
Rico Luman, analista de ING Research, afirma en una nota sobre la cuestión que Oriente Medio "ha adquirido una importancia cada vez mayor para la aviación mundial, con centros de conexiones de rápido desarrollo en Abu Dabi, Doha y Dubái (actualmente el aeropuerto internacional más transitado del mundo), ubicados en el corazón de los corredores de tráfico este-oeste. Como resultado, la guerra afecta no solo a los viajes hacia y desde Oriente Medio, sino también a las principales rutas de conexión con la India, el sudeste asiático, Australia y Europa".
La gravedad de su impacto en las aerolíneas dependerá de la duración del conflicto. El fondo británico ICG (Intermediate Capital Group) sugiere que si el objetivo de Estados Unidos se limita a las capacidades de misiles y nucleares sin buscar un cambio de régimen, la disrupción podría ser de corta duración, de semanas, no de meses, lo que amortiguaría su efecto.
El problema surgirá si el conflicto se prolonga en el tiempo y además se extienda a países como Turquía o Egipto. Este escenario podría llevar a "una posible caída en la demanda global", como advierte el banco de inversión JP Morgan.
A corto plazo, el efecto más inmediato es no sólo el de las cancelaciones sino el del encarecimiento del combustible por la subida del petróleo. Los gastos en carburantes pueden representar entre el 20% y el 30% de los costos operativos totales de las aerolíneas. Y un incremento podría reducir rápidamente los márgenes ajustados a corto plazo para los billetes reservados y vendidos, lo que podría llevar a las aerolíneas a tener que ajustar sus precios para mantener altos los ingresos. Todo dependerá, en todo caso, de las coberturas de precios de los combustibles que tengan, añade ING Research. Air France KLM y Lufthansa establecieron unas coberturas del 62% y del 90%, respectivamente, a fines de 2025. IAG, la matriz de Iberia, tiene también asegurado el 75% del consumo para los próximos meses en las aerolíneas "legacy" y un 80% en Vueling.
En todo caso, estas coberturas no evitarán que los gastos de las compañías se encarezcan. Como detalla el análisis de ING Research, con el espacio aéreo ruso cerrado y múltiples rutas en Oriente Medio suspendidas, las aerolíneas deben sortear un complejo entramado de restricciones, normas de seguridad y elevados riesgos operativos, lo que complica más que nunca las rutas de larga distancia, con vuelos desviados y desvíos. "Aún es posible conectar Oriente y Occidente, pero podría implicar mayores distancias, mayor duración de los vuelos, mayor consumo de combustible y mayores costes", advierte.
Además, añade, las cancelaciones conllevan "ineficiencias, costos adicionales y pérdida de ingresos", por lo que la crisis "afectará considerablemente los resultados financieros del primer trimestre".
De momento, los que ya están perdiendo dinero son los accionistas de estas compañías por el castigo al que están siendo sometidas en bolsa. Los tres grandes grupos europeos. IAG, Air France y Lufthansa, ha cerrado hoy con caídas superiores al 2%, profundizando en los retrocesos de los últimos días.