Se trata de una expresión tan conectada con la cultura popular que “la millor terreta del món” ha traspasado fronteras más allá de Alicante. Ser "de la terreta" ya se entiende, muchas veces, como parte de las vecinas Valencia y Castellón, aunque el sentido del dicho tenga su origen en algo concreto y algo alejado de las metáforas territoriales.