El cambio de hora reabre el debate sobre fijar un horario permanente
Los relojes se adelantarán una hora a las 2 de la madrugada del domingo en gran parte de Estados Unidos para dar paso al horario de verano. El cambio crea un día de 23 horas y vuelve a reavivar un debate que lleva años abierto: si debería mantenerse el sistema de cambiar la hora dos veces al año.
Aunque varias encuestas muestran que a la mayoría de los ciudadanos no le gusta este sistema, los intentos políticos para modificarlo no han prosperado debido a la falta de consenso sobre qué horario debería mantenerse de forma permanente.
Actualmente existen dos opciones principales. Mantener siempre el horario de verano implicaría amaneceres muy tardíos en invierno —por ejemplo, alrededor de las 9 de la mañana en ciudades como Detroit—. En cambio, mantener todo el año el horario estándar provocaría amaneceres extremadamente tempranos en verano, como las 4:11 de la madrugada en Seattle.
Ante esta división, algunos políticos han planteado una tercera alternativa: establecer un horario intermedio, ajustando los relojes media hora y eliminando definitivamente los cambios estacionales. La propuesta busca situarse a medio camino entre el horario estándar y el de verano. Algo similar ya ocurre en algunos lugares del mundo, como India, que utiliza un único horario para todo el país, o Nepal, cuya hora oficial está adelantada 15 minutos respecto a la india.
Un sistema que divide a políticos y ciudadanos
Estados Unidos lleva experimentando con los horarios desde finales del siglo XIX, cuando los ferrocarriles estandarizaron los husos horarios en 1883. Desde entonces, alrededor de 140 países han aplicado el horario de verano en algún momento, aunque actualmente solo aproximadamente la mitad lo utiliza.
Según una encuesta de AP-NORC, apenas uno de cada diez adultos estadounidenses apoya el sistema actual de cambiar la hora dos veces al año. Cerca de la mitad se opone y muchos preferirían mantener permanentemente el horario de verano.
Desde 2018, 19 estados han aprobado leyes solicitando adoptar el horario de verano permanente, aunque para hacerlo necesitan la aprobación del Congreso federal. De momento, esa reforma no ha salido adelante. De hecho, el Senado aprobó en 2022 una propuesta para fijar permanentemente el horario de verano, pero la Cámara de Representantes nunca llegó a votarla.
Mientras tanto, algunos territorios ya funcionan de forma distinta. Arizona —excepto la Nación Navajo— y Hawái no aplican el horario de verano, por lo que no cambian la hora dos veces al año.
La salud, otro elemento del debate
Muchos expertos en sueño consideran que el horario estándar permanente sería la mejor opción para la salud. Según varios estudios, la luz de la mañana ayuda a regular los ritmos circadianos del cuerpo.
Además, investigaciones citadas por especialistas señalan que los días posteriores al adelanto del reloj aumentan los accidentes de tráfico, los ataques cardíacos y los derrames cerebrales.
¿Qué pasaría en España?
En el caso de España, cualquier decisión sobre eliminar el cambio de hora no depende únicamente del Gobierno español, sino que tendría que aprobarse a nivel de la Unión Europea, que regula el sistema horario común para los países miembros.
La Comisión Europea llegó a plantear en 2018 acabar con los cambios estacionales, pero el debate quedó paralizado ante la falta de acuerdo entre los estados sobre qué horario mantener.
Mientras no haya consenso, el sistema seguirá funcionando como hasta ahora: dos cambios de hora al año, uno en primavera y otro en otoño.