La historia de Laiwei Yang, un estudiante alicantino de origen chino es una historia de superación y una lección de vida. Tiene una discapacidad del 90 %, que solo le permite mover dos dedos, por lo que siempre necesita de una asistenta que lo acompañe en clase para que ella pueda tomar apuntes por él, pueda convertirse en sus manos a la hora de hacer los exámenes que el alumno le dicta o, sencillamente, para corregir su postura al tener que estar en silla de ruedas, además de ayudarlo en todas las tareas cotidianas.