Boric defiende la negociación colectiva ramal y acusa a la derecha de “obstruir” avances laborales
Con un discurso centrado en el legado laboral de su administración y en la necesidad de fortalecer la organización sindical, el Presidente Gabriel Boric reivindicó el proyecto de negociación colectiva ramal que comenzó su tramitación en el Congreso esta semana. Así, apuntó la iniciativa como un paso clave para ampliar los derechos de los trabajadores y equilibrar las relaciones laborales en el país.
Durante la ceremonia de cierre del Congreso Internacional de Negociación Ramal desarrollado en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Mandatario defendió el proyecto de negociación colectiva por sector impulsado por su gobierno y cuestionó las críticas provenientes desde la oposición.
La iniciativa, ingresada al Congreso en enero de 2026, busca establecer condiciones laborales y salariales mínimas por rama productiva, superando el modelo actual centrado en la negociación a nivel de empresa. Esta semana, la Comisión de Trabajo de la Cámara aprobó la idea de legislar con siete votos a favor, tres en contra y una abstención, permitiendo que el proyecto continúe su tramitación.
En su intervención, el Jefe de Estado subrayó que el avance legislativo obliga a que la discusión continúe en los próximos años: “En buena hora dimos un primer paso con la negociación ramal y se está discutiendo hoy día en el Congreso y se va a seguir discutiendo durante los próximos cuatro años”.
Presidente Gabriel Boric participa de la ceremonia de cierre del Congreso Internacional de Negociación Ramal organizada por la Central Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores.
Diego Martin/Aton Chile.
Boric sostuvo que el objetivo de la propuesta es corregir la desigualdad estructural que existe en las relaciones laborales. “Cuando el grande negocia uno a uno con el pequeño, gana el grande. Siempre”, dijo, agregando que la negociación por sector busca “equiparar las fuerzas” entre trabajadores y empleadores.
El Presidente también destacó una serie de reformas laborales impulsadas durante su mandato, entre ellas, la reducción de la jornada laboral a 40 horas, el aumento del salario mínimo y la reforma previsional. Respecto de esta última, afirmó que permitió introducir por primera vez un componente solidario dentro del sistema. “Teníamos un sistema previsional que era exclusivamente individualista (…) Hoy día logramos poner un componente social”, señaló.
En esa línea, resaltó que durante su administración el salario mínimo pasó de $350 mil a $539 mil, lo que calificó como “el aumento del salario mínimo más grande que ha habido en un período presidencial”.
Defendió la forma en que su administración ha gestionado las relaciones con el mundo sindical, destacando que la estabilidad social se logró mediante el diálogo.
Durante su discurso, Boric cuestionó directamente a sectores de la derecha, a quienes acusó de haber ridiculizado las reformas laborales impulsadas por el Ejecutivo. Recordó, por ejemplo, las críticas que recibió el proyecto de 40 horas cuando fue presentado: “Cuando Camila (Vallejo) presentó el proyecto de las 40 horas se burlaron. La derecha se burló”.
Asimismo, acusó a la oposición de frenar otros proyectos sociales en el Congreso por razones políticas. “La derecha obstruyó y no dejó que esto se votara pese a que teníamos acuerdo técnico”, dijo en referencia al proyecto de Sala Cuna Universal.
Presidente Gabriel Boric participa de la ceremonia de cierre del Congreso Internacional de Negociación Ramal organizada por la Central Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores.
Diego Martin/Aton Chile.
En ese contexto, sostuvo que en algunos casos parlamentarios de oposición habrían privilegiado el cálculo político. “Decían: no queremos darle un triunfo al gobierno”, criticó el Mandatario, quien aseguró que las reformas impulsadas por su administración responden a una visión de sociedad más amplia.
En tanto, abordó el escenario político actual y el crecimiento electoral de la ultraderecha, señalando que el oficialismo debe recuperar mayorías sociales. “En Chile no hay 7 millones y medio de ricos, pero hay 7 millones y medio de personas que optaron legítimamente por una alternativa que lidera la ultraderecha”, señaló, agregando que el desafío es “cómo convencemos de nuevo, cómo volvemos a ser mayoría”.
El Presidente sostuvo que, aunque su mandato está próximo a concluir, continuará vinculado a las luchas sociales. “Somos parte de una gran historia de luchas sociales que con nosotros no empieza ni termina”, afirmó ante dirigentes sindicales y representantes de organizaciones laborales nacionales e internacionales.
La actividad contó además con la participación del ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo; el subsecretario del Trabajo, Pablo Chacón; el subsecretario General de Gobierno, Erwin Díaz, y la excandidata presidencial del oficialismo, Jeannette Jara.