Ana Belén vuelve al cine con Islas: el rodaje en Tenerife que esconde una historia inesperada
Ana Belén vuelve al cine con Islas tras casi una década
El regreso de Ana Belén al cine con Islas llega casi diez años después de su último trabajo cinematográfico. La actriz participó en 2016 en la película La reina de España, dirigida por Fernando Trueba, donde interpretó al personaje de Ana.
Desde entonces, la artista ha mantenido su presencia en el panorama cultural a través de proyectos musicales, televisivos y galas institucionales. Uno de los momentos más visibles fue su participación como presentadora en los Premios Goya de 2024, junto a Javier Ambrossi y Javier Calvo.
Ahora, con Islas, Ana Belén retoma un papel protagonista que la sitúa en el centro de una historia íntima marcada por las emociones y las decisiones inesperadas.
Un personaje marcado por el pasado
En la película Islas, Ana Belén interpreta a Amparo, una actriz que vive rodeada de recuerdos y que observa su propia vida como si perteneciera al pasado. La trama arranca cuando decide poner fin a esa etapa en un hotel que, al igual que ella, parece haber quedado atrapado en otro tiempo.
Durante su estancia en ese lugar conoce a un joven interpretado por el actor Manuel Vega. Lo que comienza como un encuentro casual evoluciona hacia una relación profunda que cambiará el rumbo de ambos personajes.
La propia actriz ha explicado durante la promoción que su personaje es una mujer que cree tener las ideas claras, pero que experimenta un giro emocional en apenas dos días.
El rodaje de Islas convierte Tenerife en escenario protagonista
Uno de los elementos más distintivos de Islas es su localización. La película fue rodada íntegramente en Tenerife entre el 6 y el 31 de mayo de 2024, con el Hotel Alúa de Puerto de la Cruz como escenario principal.
La elección del lugar responde a una decisión de la directora Marina Seresesky, que descubrió el hotel durante la pandemia, cuando el establecimiento se encontraba completamente vacío. El ambiente del lugar encajaba con la atmósfera que buscaba para la historia.
Un rodaje en pleno funcionamiento hotelero
Cuando comenzó el rodaje de Islas, la situación había cambiado por completo. El hotel ya estaba abierto al público y contaba con cientos de habitaciones ocupadas por turistas.
Esto obligó al equipo de producción a adaptar el trabajo diario para convivir con la actividad del establecimiento. Parte del equipo técnico incluso se alojó en el mismo hotel, convirtiendo el lugar en set de rodaje y alojamiento al mismo tiempo.
Además del hotel, el equipo se desplazó de forma puntual a la zona costera de Rojas, en el municipio de La Matanza de Acentejo, para completar varias escenas exteriores.
La producción audiovisual impulsa la economía local
El rodaje de Islas también refleja el impacto económico que el cine y las series generan en Canarias. Cada departamento técnico de la película contó con profesionales locales, lo que refuerza el tejido audiovisual de las islas.
Según estimaciones de la Tenerife Film Commission, la inversión media diaria de un rodaje en la isla puede superar los 77.000 euros. En conjunto, la actividad audiovisual alcanzó en 2025 una inversión global cercana a los 117 millones de euros.
Este crecimiento ha consolidado a Tenerife como uno de los destinos más atractivos para producciones europeas, gracias a sus paisajes, infraestructuras y ventajas fiscales.
Islas explora la soledad en la sociedad contemporánea
La directora Marina Seresesky construye en Islas una historia centrada en la soledad y la dificultad de conectar en la sociedad actual. El título de la película refleja precisamente esa idea: personas que viven aisladas unas de otras pese a compartir el mismo espacio.
Según la realizadora, la historia muestra cómo dos personajes muy distintos logran encontrarse a pesar de sus heridas y diferencias. A través de ese vínculo, la película plantea un recorrido emocional intenso que se desarrolla en apenas unos días.
Con este planteamiento, Ana Belén vuelve al cine con Islas en un papel que combina introspección, memoria y descubrimiento. El regreso de la actriz a la gran pantalla llega así con una historia íntima rodada en Tenerife que refuerza el papel creciente de Canarias dentro de la industria cinematográfica española.