Las gasolineras piden una reducción temporal de impuestos ante la fuerte escalada de los carburantes por la guerra de Irán
El fuerte incremento que está registrando el precio de los carburantes en los últimos días por la guerra de Irán -que algunas estimaciones como la de Facua cifran en 24 céntimos por litro- ha puesto ya en alerta no sólo a sectores como el del transporte sino también al energético, aunque a este último por un motivo diferente al que preocupa a los camioneros, que no es otro que el encarecimiento de sus costes. El Gobierno ya ha advertido de que, si es necesario, tomará medidas para amortiguar el efecto de estas subidas. Y desde el sector de las estaciones de servicio no quieren en ningún caso que recurra a las bonificaciones directas de 20 céntimos que se aplicaron en 2022 tras el inicio de la invasión de Ucrania.
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha solicitado por ello al Ejecutivo que siga los pasos de Portugal, que ha anunciado una reducción "temporal y extraordinaria" del impuesto sobre el gasóleo, y aplique también un recorte de los que gravan los combustibles en España.
La gran patronal de los gasolineros ha propuesto en sendas misivas a los titulares de los ministerios para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Hacienda y Economía las alternativas de una reducción del IVA del 21% al 10% en los combustibles de automoción o una reducción temporal del 50% en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) aplicado al gasóleo para compensar la recaudación extra por IVA derivada de los altos precios.
En el primero de los casos, CEEES estima que con los niveles actuales de precios, supondría un abaratamiento inmediato de 15 céntimos en los surtidores españoles, mientras que, en el segundo, la medida se traduciría en una bajada inmediata de 22 céntimos para cada litro de diésel.
En el caso de la gasolina, la reducción temporal propuesta es del 40% del IEH vigente, de modo que el litro se abarataría también 22 céntimos de euro según los precios medios de hoy.
En ambos casos, la patronal propone que las medidas se mantengan hasta que las cotizaciones internacionales de los productos vuelvan a los registros que se daban antes del inicio del conflicto.
La patronal ha destacado que este tipo de medidas, adoptadas también en 2022 por Portugal, cuentan con el beneplácito del Consejo Europeo, "que consideró que la temporalidad de las medidas y la situación excepcional encajaban con lo dispuesto en el artículo 19, apartado 1, de la Directiva 2003/96/CE del Consejo, de 27 de octubre de 2003, de imposición de productos energéticos".
La organización de los gasolineros estima que, desde que estallara el conflicto bélico en Irán el pasado sábado 28 de febrero, los precios medios en Península y Baleares de gasolina y gasóleo se han encarecido un 7% y un 13%, respectivamente, asegura que el sector no está trasladando a sus monolitos las escaladas que están sufriendo en sus costes de aprovisionamiento. Según sus datos, en la última semana las cotizaciones internacionales de gasolina y gasóleo se han disparado un 18,5% y un 47,5%, respectivamente.
Lo que las gasolineras no consideran en ningún caso como una medida eficiente es volver al descuento de 20 céntimos por litro de 2022. Una solución cuya implementación estuvo "envuelta en el caos" y obligó a las estaciones de servicio a incurrir en elevados costes financieros, informáticos y de gestión para poder aplicar, financiar y recuperar los descuentos. Además, diversos estudios criticaron que se aplicasen sin tener en cuenta parámetros como los niveles de renta.