El motor del
Athletic marcha al límite cuando afronta el tramo final de la carrera. En lo colectivo debido a la carga que ha padecido, pero también en lo individual.
Jauregizar acostumbra a ser la muestra de cómo se encuentra
la barra de energía rojiblanca. El centrocampista abarca mucho terreno, moviéndose además a grandes velocidades. Apoyos, coberturas, transiciones, repliegues…
En Vallecas superó la barrera de los 3.000 minutos entre todas las competiciones y en Anoeta puso el contador en 3.084.wf_cms.rss.read_more
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