Así no: un equipo español justifica que su jugador pegó un puñetazo al árbitro porque "las decisiones arbitrales propiciaron ese comportamiento"
El partido entre la UD Llanera B y el CD San Luis, correspondiente al grupo 3 de Tercera Asturfútbol, terminó envuelto en una escena grave en los minutos finales después de que un jugador del conjunto visitante agrediera al árbitro del encuentro. El colegiado era José Antonio Bardasco y el episodio ocurrió en el minuto 77, cuando el marcador reflejaba un empate a dos goles. Lo que debía ser un tramo final de partido marcado por la tensión competitiva terminó derivando en un incidente que alteró el desarrollo del encuentro y obligó a detener el juego durante varios minutos.
Un penalti en contra
La acción comenzó cuando Bardasco señaló un penalti a favor del Llanera B. La decisión provocó la protesta inmediata de varios jugadores del San Luis, que corrieron hacia el árbitro para mostrar su desacuerdo con la señalización. En medio de ese momento de tensión, uno de los futbolistas visitantes, José Guillermo Álvarez Esteban, se dirigió directamente hacia el colegiado.
Según recoge el acta arbitral, el jugador agredió al árbitro con un puñetazo en el cuello. El golpe derribó al colegiado sobre el césped. La escena se produjo en medio de las protestas de varios jugadores y obligó a intervenir a algunos de los propios compañeros del agresor, que tuvieron que separarlo para evitar que la situación fuera a más.
Tras el golpe, el árbitro permaneció unos instantes en el suelo. Finalmente logró incorporarse y, pese a lo ocurrido, pudo continuar dirigiendo el partido. Bardasco no sufrió lesiones de gravedad y por ese motivo decidió seguir arbitrando el encuentro. El juego se reanudó después del incidente, aunque el ambiente ya había quedado marcado por lo sucedido.
El acta arbitral
El acta arbitral recoge de forma expresa la agresión sufrida por el colegiado. En el documento se menciona el puñetazo en el cuello y el intento posterior de patada cuando el árbitro estaba en el suelo. También se describe la intervención de los propios jugadores del San Luis, que tuvieron que separar a su compañero para evitar que continuara la agresión.
Tras el incidente en el terreno de juego, el ambiente también se tensó en la grada. La situación generó momentos de nerviosismo entre los presentes, aunque finalmente no pasó a mayores. El encuentro pudo terminar sin que se produjeran nuevos altercados sobre el césped.
El comunicado de la vergüenza
Lo ocurrido no terminó con el pitido final. Después del partido, el CD San Luis publicó un comunicado oficial en el que denunció diversos hechos relacionados con el encuentro disputado frente a la UD Llanera B y en el que no condenó la agresión, literalmente.
El comunicado comienza señalando problemas en la llegada del equipo visitante a las instalaciones. Según explicó el club, sus jugadores y el cuerpo técnico se vieron obligados a esperar veinte minutos en la puerta principal del campo antes de poder acceder, mientras que parte de los futbolistas y miembros del club local ya se encontraban dentro. El San Luis afirmó que trasladó la situación a personal del club rival y que, según su versión, recibió malas contestaciones.
En el mismo comunicado, el club también expresó su desacuerdo con la expulsión de su entrenador durante el partido. Según el San Luis, el técnico no dijo nada ni al árbitro ni a su asistente y consideran que el entrenador local fue la única persona que entró al campo para increpar al colegiado.
Otro de los puntos mencionados en el comunicado hace referencia a la organización del encuentro. El club visitante aseguró que el Llanera no proporcionó botellas de agua para el partido, lo que obligó al delegado del San Luis a acudir a un comercio cercano para comprarlas.
Insultos racistas
El comunicado también incluye una denuncia por insultos racistas. Según el club, su jugador número 23 recibió insultos de carácter racial por parte de jugadores y espectadores del Llanera. El San Luis afirmó que trasladó estos hechos al árbitro del encuentro, aunque sostiene que el colegiado hizo caso omiso a la denuncia.
El club también expresó su malestar con la actuación arbitral durante el partido. En el comunicado, el San Luis aseguró que, desde su punto de vista, los colegiados realizaron una actuación que consideran favorable al conjunto local. La entidad afirmó que, a su juicio, las decisiones arbitrales resultaron perjudiciales para su equipo a lo largo del encuentro.
Dentro de ese mismo apartado, el comunicado del San Luis aborda directamente la agresión al árbitro. El club afirma de forma explícita que no condena la acción de su jugador número 4. Según el texto difundido por la entidad, consideran que las decisiones arbitrales que se produjeron durante el partido propiciaron ese tipo de comportamientos.
Además, el club manifestó su apoyo al futbolista implicado en la agresión. En el comunicado se señala que el jugador es una pieza fundamental del equipo y que, por ese motivo, no será apartado del mismo tras lo ocurrido durante el partido.
El San Luis también denunció otro episodio ocurrido después del encuentro. Según su versión, miembros de la directiva del club sufrieron amenazas a la salida de un restaurante cercano al campo por parte de jugadores del conjunto local. En ese mismo contexto, el club afirmó que una directiva recibió comentarios misóginos.