Los vecinos de El Cerezo piden lo básico para que uno se sienta en la condición de ciudadano: que los amparen las autoridades, «que no los dejen solos». Con la organización de las patrullas de vigilancia para tratar de disuadir a los gorrillas de una actividad que ha convertido al barrio en un lugar hostil para sus habitantes, la comunidad no sólo ha dado un ejemplo de valentía, sino que ha visibilizado una triste realidad, no se ponen cartas sobre el asunto hasta que no salta a los medios de comunicación. Hasta que una cámara no deja al descubierto que la res publica no funciona. Por eso, una vez que los agentes policiales, aunque también en esto haya habido disputa...
Ver Más