Trajes ignífugos y mallas metálicas anticorte: así son los nuevos equipos de protección de la Armada Española
En un entorno en el que los riesgos meteorológicos son una amenaza constante, contar con buenos equipos de protección es imprescindible. El Ministerio de Defensa está avanzando para establecer un nuevo acuerdo marco para equipar a las dotaciones de los buques de la Armada Española con Equipos de Protección Individual (EPI) de última generación.
Diseñadas para resistir condiciones laborales extremas, estas nuevas prendas abarcan desde trajes ignífugos hasta mallas metálicas anticorte y equipos de alta visibilidad.
En el entorno naval, especialmente en las profundidades de los buques, los riesgos térmicos y eléctricos son un peligro constante. Con el fin de combatirlos, la nueva dotación incluye conjuntos oscuros de camisa, chaqueta y pantalón certificados bajo estrictas normativas de seguridad.
Un verdadero escudo de protección
Estas prendas actúan como un verdadero escudo frente al calor, las llamas, los arcos eléctricos y las proyecciones de soldadura. Además, cuentan con propiedades antiestáticas para evitar cualquier chispa accidental en zonas del barco con atmósferas potencialmente explosivas.
La nueva dotación incluye arneses anticaída, máscaras, filtros de partículas, mandiles de soldador, cubrecuellos, buzos químicos de alta seguridad y protecciones auditivas, entre otras.
Delantales de malla metálica y botas de media caña
En maniobras de vuelo a bordo o movimientos de carga, la seguridad visual se convierte en una prioridad crítica. Para garantizar que el marino sea detectado bajo cualquier condición de luz, la dotación cuenta con chalecos y chaquetas de color amarillo y naranja fluorescente con gruesas bandas reflectantes.
Un calzado de calidad es también imprescindible para los marinos. En este sentido, recibirán botas reforzadas de media caña y equipadas con gruesas suelas de goma que ofrecen un agarre antideslizante seguro.
Por último, una de las piezas más destacadas son los delantales de malla metálica. Esta prenda está diseñada para ofrecer la máxima protección contra cortes y puñaladas, especialmente para aquellos operarios que utilicen herramientas industriales de algo riesgo o para el personal de cocina.