Más allá de cumplir una función estética, la pintura del coche cuenta con varias capas protectoras que actúan frente a la corrosión, la humedad o la radiación solar. Eso sí, con el paso del tiempo o debido a un mal mantenimiento, pueden aparecer defectos, entre los que se encuentran los habituales arañazos. Estos problemas afectan al aspecto del vehículo, pero también pueden comprometer la capa protectora y facilitar la oxidación del metal. La exposición prolongada al sol o a otras inclemencias del tiempo es uno de los factores. Otro, una aplicación defectuosa de la pintura en talleres o en procesos de repintado. Un escenario diferente es el que plantea un mecánico a través de la cuenta de TikTok de su taller. Pro Service Rubí coloca sobre la mesa que el coche también se ve afectado en algunos casos por una manipulación incorrecta por parte de aquellas personas que, al intentar solucionar un problema, empeoran la situación. «Si has aparcado debajo de un pino y te ha caído resina. Si en tu parking hay algún tipo de escape, desagüe y demás y te cae toda el agua de la cal del hormigón, si has pillado alquitrán por la autopista...» son algunos de los escenarios que el mecánico cita en que la pintura se ve afectada. «No lo hagas en casa. No intentes quitarlo tú mismo. El 100% de las veces el problema acaba siendo peor: arañazos, pintura dañada o marcas permanentes», continúa. Por lo tanto, su recomendación es la siguiente: «Tráelo a un profesional y, con suerte, no hará falta repintar la pieza».