Pincho de tortilla y caña a que María Guardiola se pregunta todas las noches, antes de apagar la luz, quién le mandaría adelantar las elecciones autonómicas. No solo no está mejor de lo que estaba antes, sino que además le ha dado alas a su pareja de baile. Antes era ella quien marcaba el paso, ahora juega el papel de comparsa. Claro que lo de Azcón es casi peor. Al menos la extremeña puede decir que mejoró los resultados de dos años antes. El aragonés, no. Se suponía que lo suyo iba a ser coser y cantar, que no era del todo imposible doblar el cabo de la mayoría absoluta y que, en todo caso, se quedaría tan cerca de...
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