La industria y el transporte temen a la posibilidad de volver a enfrentar una crisis inflacionaria como la de 2022 y exigen ya al Gobierno un plan de choque casi calcado al de entonces para evitar una subida de costes desmedida que acabe repercutiendo en su competitividad y en la viabilidad de miles de empresas que ya pagan la factura de la guerra con la subida de los precios de los combustibles y la electricidad . En especial, el impacto del conflicto bélico ha vuelto a poner su mirada sobre la industria española, tanto en los grandes consumidores eléctricos como de gas. Todas estas compañías han quedado expuestas a los vaivenes energéticos y las subidas de precios. Por el momento,...
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