Koldo claudica ante Ábalos y desiste de declarar el último en el juicio
Koldo García tira la toalla en su pretensión de declarar en último lugar en el juicio del "caso mascarillas". Su defensa así lo había solicitó al Tribunal Supremo (TS) pero José Luis Ábalos ha salido al quiete para reclamar a la Sala que mantenga el orden previsto y sea él quien cierre los interrogatorios a los acusados. Un movimiento que ha hecho a su ex asesor replegar velas y trasladar al alto tribunal que se aquieta ante esa reclamación, por lo que desiste de su intención de declarar después de su jefe.
En un escrito al que ha tenido acceso LA RAZÓN, la abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, pone en conocimiento del tribunal que "no se opone" a la solicitud de Ábalos para prestar declaración en último lugar -en realidad, así lo había dispuesto ya la Sala-, puesto que "lo esencial" para su defendido es hacerlo "con posterioridad" al empresario Víctor de Aldama, a quien le atribuye "de facto un rol de acusación" a cuenta de su colaboración con la Justicia con las confesiones que han oscurecido el horizonte procesal no solo de Ábalos y el propio Koldo, sino también del ex secretario de Organización Santos Cerdán, ahora investigado por la Audiencia Nacional por el supuesto amaño de adjudicaciones de obra pública a cambio de comisiones.
La letrada pone en valor la importancia de declarar después de Aldama -que será el primero de los acusados en declarar en la recta final del juicio, el próximo 28 de abril- porque su derecho de defensa "exige conocer previamente el contenido de dicha declaración para poder ejercer la contradicción de forma efectiva". Por todo ello, finalmente muestra su conformidad con el orden fijado por el tribunal.
Ábalos, también
Koldo se repliega después de que el exministro de Transportes reclamase cerrar el turno de interrogatorios a los acusados para poder escuchar no solo a Aldama, sino también a su exasesor. Su abogado, Marino Turiel, justificaba su petición en que Ábalos es quien afronta una petición de condena más elevada -24 años de prisión pide para él la Fiscalía Anticorrupción, que la acusación popular eleva a 30-, razón suficiente para que la Sala "extreme las garantías inherentes al derecho de defensa" que le permitan declarar "con pleno conocimiento del material incriminatorio efectivamente desplegado en el acto del juicio oral, incluyendo las manifestaciones de los demás acusados". Solo así, insistía, es capaz de responder "de forma completa y contradictoria a las imputaciones que se formulen contra él".
"Cuanto mayor es la gravedad de la respuesta penal interesada frente a un acusado, mayor debe ser el rigor en la preservación de las garantías que integran el derecho a un proceso con todas las garantías", exponía su letrado, consciente de que la declaración de Koldo, y no solo la del comisionista, también puede incriminarle, por lo que necesita calibrar el alcance de sus palabras antes de intentar desmontar ante el tribunal las imputaciones contra él.
Koldo reclamaba esa última declaración para poder "unificar su defensa frente a las posibles contradicciones o imputaciones vertidas durante las largas jornadas de juicio", garantizando así su derecho de defensa. Pero ya en esa petición dejaba claro que para su letrada resultaba indispensable que declarase después de Aldama para conocer el testimonio de quien considera un perfecto ejemplo de "ornitorrinco procesal" (término acuñado por el prestigioso penalista Manuel Cobo del Rosal), porque según su criterio aunque mantiene formalmente la condición de acusado, actúa de hecho como una acusación contra los otros dos procesados.