Simón Casas y Manuel Amador se quedan solos, una propuesta que garantiza la estabilidad del toreo en Albacete
El reloj de la administración ha dictado sentencia en el Coso de la calle Feria. Al cierre del plazo de licitación este lunes a medianoche, la UTE formada por Simón Casas y Manuel Amador se ha alzado como la única licitadora para regentar la plaza de toros de Albacete durante los próximos años. Esta situación, adelantada por la prensa local, revela un "respeto" implícito del resto del sector taurino hacia la labor realizada por ambos profesionales en las últimas temporadas, donde han logrado apuntalar a la capital manchega como la gran referencia de las plazas de segunda categoría en España.
El hecho de que solo exista una propuesta registrada agilizará notablemente los plazos de una Mesa de Contratación que ahora solo debe verificar el cumplimiento de unos pliegos especialmente exigentes. El nuevo contrato contempla una gestión inicial de dos años con posibilidad de hasta tres prórrogas anuales, lo que podría extender la vinculación de Casas y Amador con "La Chato" hasta un máximo de un lustro. Esta estabilidad administrativa reduce drásticamente el riesgo de recursos judiciales, permitiendo que la empresa trabaje con la vista puesta en la próxima Feria de la Virgen de los Llanos.
Los requisitos técnicos para acceder al contrato no eran menores. El pliego exigía una solvencia económica con un volumen de negocio superior a los 2,7 millones de euros anuales, además de una acreditada experiencia en la organización de ferias de primer y segundo nivel. La propuesta de la UTE Casas-Amador se ajusta a una programación mínima de diez festejos entre el 8 y el 17 de septiembre, que incluye ocho corridas de toros —una de ellas de rejoneo o mixta— y dos novilladas con picadores, manteniendo el volumen que exige una de las aficiones más exigentes del país.
La gestión de Manuel Amador y Simón Casas se ha caracterizado en los últimos tiempos por una defensa ultranza de la seriedad del toro de Albacete, manteniendo un trapío que en muchas ocasiones compite con plazas de primera. A ello se suma una política de "justicia en los carteles", dando sitio a aquellos toreros que se ganan el puesto en el ruedo, y un compromiso firme con la cantera local. El nuevo pliego obliga a incluir al menos a tres toreros de la tierra en la feria, además de garantizar el apoyo a la Escuela Taurina y la celebración de novilladas sin picadores durante la festividad de San Juan.
Albacete es, para muchos profesionales, la "aduana" del toreo en septiembre, y la continuidad de este equipo directivo asegura que el modelo de "gestión de autor" de Simón Casas se fusione con el conocimiento del terreno de Manuel Amador. La oferta presentada pone en valor no solo la presencia de figuras del escalafón, sino también la participación de ganaderías de prestigio que aseguren el espectáculo. El objetivo es seguir mimando a un abonado que ha respondido con fidelidad masiva a una propuesta que equilibra la tradición con la modernidad en las formas de promoción.
Con la apertura de los sobres administrativos prevista para los próximos días, Albacete se prepara para una transición sin sobresaltos. La ciudad respira aliviada al saber que su plaza no entrará en un limbo de recursos o retrasos burocráticos que puedan comprometer la planificación de la temporada. Simón Casas y Manuel Amador asumen el reto de seguir elevando el listón de una plaza que, por derecho propio, es el faro taurino de Castilla-La Mancha y una de las piezas más codiciadas de la geografía brava por su rentabilidad y prestigio social.