De aquí a mañana pasaran horas y minutos, el sol se pondrá y volverá a salir, la luna ocupará su lugar y Toledo comenzará a sentirse novia enamorada, pretendida feliz, ruborizada ante lo que sabe que le espera. A Toledo le gusta tanto el Corpus que todo se le hace poco para su día grande , consciente, como es, que todo pasa, pero Dios no se muda. El día del Corpus es para Toledo la gran fiesta de lo efímero: meses de preparación en despachos, en hogares, en talleres, en la calle, sus días de luces con sus noches de desvelos... Читать дальше...