Escalofríos económicos
Lo que ocurre en nuestra querida y sorprendente España es para morirse de risa. Pero, lo más curioso del caso, es que, al parecer, la mayoría de sus habitantes padecen o padecemos de elixitimia para poder obrar en consecuencia. ¿Cómo si no íbamos a hacer oídos sordos a las mentiras del presidente del Gobierno y sus lacayo-ministros?