En pádel, muchos jugadores creen que ganar pasa por golpear más fuerte, hacer más winners o rematarlo todo. Pero la realidad es que, a partir de cierto nivel, los partidos no se ganan solo con potencia. Las victorias llegan con inteligencia táctica, con toma de decisiones, con saber dónde colocar la bola y cuándo. No se trata de pegar más, sino de jugar mejor. Y para eso, hay algunas tácticas básicas que, sin necesidad de tener una volea explosiva o un buen smash, pueden ayudarte a llevar el partido a tu terreno y sumar más puntos.