Gracias a la vida y sus canciones
Cuando era niño, solía esperar el Año Nuevo con mi abuelita Juanita y mi tía abuela, la Mamita. Mis padres eran jóvenes y parranderos de modo que a mis hermanos y a mi nos dejaban una buena cena tradicional y algún licor como rompopo, marsala al huevo, o vermú para el brindis de la media noche. Las viejitas hacían todo lo posible por que lo pasáramos bien y nos divertíamos mucho con historias de su niñez y sobre la Guatemala de antaño, música, quema de estrellitas y a las 12 El brindis del Bohemio. Читать дальше...