Podríamos comparar la historia de nuestros orígenes a un viejo libro al que le faltan páginas enteras, de modo que nos cuesta trabajo entender por completo el sentido de la narración. Del mismo modo, el estudio de antiguos fósiles y de restos de ADN nos ha proporcionado hasta ahora una imagen valiosa, sin duda, pero fragmentaria, de los pasos evolutivos que llevaron hasta Homo sapiens. A veces, por fortuna, un hallazgo único nos devuelve un fragmento crucial, una página suelta que, de repente, da sentido a un capítulo entero. Читать дальше...