Primera columna del nuevo año. Comenzar posee una seducción irreprimible, porque lo originario encierra el valor de la perfección, no por sí mismo, sino por lo que puede llegar a ser. Ese es su potente atractivo . Lo nuevo, lo que se inicia, la primera vez, esa fuerza que retoma lo viejo y lo renueva, los buenos deseos —que se cumplen, al menos, en mayor medida que si se deserta de ellos—, todo lo que se estrena está preñado de esperanza y oportunidad. Sin embargo, las tendencias sociales imponen... Читать дальше...