Refugiados palestinos esperan un bebé mexicano, tras el asesinato de su hija en Gaza
Cuando Mohammed Abed escucha aviones en la Ciudad de México, su cuerpo reacciona antes que su razón. Sus hijos también. Él los abraza, los contiene, les recuerda que ya están a salvo. Se tensan. Miran al cielo.Durante unos segundos, el tiempo se repliega y Gaza regresa como un sobresalto que nunca terminó de irse. Luego el ruido se disuelve. Vuelve la calle, el Metro, la gente. Vuelve México. Y con él, una idea que hace apenas ocho meses parecía imposible: el futuro.Mohammed tiene 36 años. Es ingeniero en sistemas. Читать дальше...