Mi flor con forma de lágrima
Voy a creer por un momento que un Dios irreverente creó el mundo a partir de la nada, afirmar que el creador fue un Dios opuesto a este, todo sin la existencia de una materia previa y, por una maldita vez, pasado el tiempo, sentir que nuestros muertos franquearon la criba de no pasar inadvertidos para ningún medio informativo, a la postre, el verdadero Dios que gobierna nuestros mundos. Y reflexiono. La presencia de un mundo insostenible, basada en la subsistencia del demiurgo y en la filosofía del gnóstico... Читать дальше...