Nos cuenta hoy Manuel Marín que tenemos a cinco ministros y un sinnúmero de dirigentes socialistas enfadados con Sánchez y Redondo por su entrega al neocomunismo podemita y a los separatistas. Cinco ministros de un gobierno de veintidós no son en efecto una multitud, sino minoría y silenciosa, y ya veremos cómo andan de valor llegado el momento. Parece poco enfado para que a Iván le cambie nadie la jugada que lleva a pachas con Pablo Iglesias desde la investidura. Aparte de que las causas del malestar parecen diversas. Presuntos celos en el caso de Carmen Calvo y del dubitativo Ábalos; y eso es algo que puede atemperarse, eso lo arregla Redondo acercándolos de nuevo al fuego del poder monclovita,...
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